Los cofundadores de Fitbit, James Park y Eric Friedman, lanzaron Luffu Link, una pulsera con conexión LTE que combina monitoreo de salud, registro de voz, geolocalización y un sistema para pedir ayuda a contactos de confianza, incluso cuando el usuario no lleva consigo un teléfono.
El dispositivo, desarrollado por su nueva startup Luffu, cuesta actualmente US$ 250 y ya está disponible para reservar. La compañía prevé comenzar los envíos a principios de 2027, mientras que su precio minorista será de US$ 300. El wearable estará disponible en tres colores: halo gold, onyx black y sterling blue.
Link forma parte de un proyecto más amplio de Luffu para crear un sistema de asistencia familiar basado en inteligencia artificial. La compañía había presentado a comienzos de este año una aplicación que recopila y organiza información sobre los integrantes de una familia, aprende sus rutinas y detecta cambios que podrían indicar algún problema de salud o bienestar.
El dispositivo está pensado especialmente para familiares que cumplen tareas de cuidado, adultos mayores que viven de manera independiente y personas que quieren realizar un seguimiento permanente de su salud. La propuesta busca reducir la necesidad de llamadas y controles constantes sin que quien recibe los cuidados sienta que está siendo vigilado.
“Cuando te conviertes en cuidador familiar, o en el CEO de la familia, estas personas pasan una enorme cantidad de tiempo haciéndolo”, explicó Park en declaraciones a TechCrunch. Según el ejecutivo, las investigaciones indican que los cuidadores dedican en promedio más de 27 horas semanales a estas tareas.
Monitoreo de salud y registro por voz
Luffu Link recopila durante todo el día datos como actividad física, sueño, frecuencia cardíaca en reposo, calorías quemadas, variabilidad de la frecuencia cardíaca y frecuencia respiratoria. La aplicación utiliza esa información para identificar patrones y detectar modificaciones respecto de los hábitos habituales.
El usuario también puede presionar un botón de la pulsera y registrar información mediante la voz. Puede, por ejemplo, dejar constancia de que tomó un medicamento, informar un síntoma, registrar qué comió o comunicar cómo se siente. La aplicación incorpora esos datos al historial general de la familia.
“Link hace mucho de lo que haría un monitor de salud típico, pero no se trata solamente de hacer un seguimiento”, sostuvo Park. La diferencia, según explicó, está en analizar la información para determinar qué cambió y si ese cambio requiere la atención de otra persona.
“Tal vez tu actividad haya sido inusualmente baja. Tal vez tus patrones de sueño hayan cambiado”, ejemplificó. El sistema puede además relacionar esas modificaciones con otros acontecimientos, como el inicio de un nuevo medicamento.
La intención de la compañía es evitar que la tecnología se limite a ofrecer al usuario o a sus familiares otro panel cargado de gráficos. “No se trata de darles a las familias otro tablero lleno de gráficos”, dijo Park, quien recordó que él mismo participó en el diseño de ese tipo de productos durante su etapa en Fitbit.
GPS y pedido de ayuda sin teléfono
La pulsera incorpora GPS para que los contactos autorizados puedan conocer la ubicación del usuario, incluidos los lugares por los que pasó y los momentos en que entra o sale de determinadas zonas.
Un doble toque permite, además, enviar un aviso rápido a los familiares sin necesidad de realizar una llamada o escribir un mensaje. Gracias a la conexión LTE incorporada, el usuario también puede solicitar ayuda aunque no tenga un teléfono cerca. El servicio de datos está incluido en el dispositivo y no requiere contratar un plan adicional con un operador.
Por ejemplo, ante una caída, el usuario puede presionar el botón y decir: “Me caí y me lastimé la muñeca. ¿Puede alguien venir a buscarme?”. El sistema envía el mensaje de voz a los contactos seleccionados junto con la ubicación, el nivel de batería y datos de salud, como la frecuencia cardíaca y la actividad reciente.
A diferencia de otros dispositivos sin pantalla orientados principalmente al ejercicio y el seguimiento individual de la salud, Luffu busca que Link funcione como una herramienta de conexión entre los integrantes de una familia.
“Queremos estar en segundo plano”, explicó Park. Según el cofundador, el objetivo es que la pulsera funcione como “un guardián silencioso” durante el día, sin generar la sensación de llevar encima un dispositivo médico o un rastreador.
Por eso, el diseño prescinde de una pantalla y toma elementos de la estética de la joyería. La compañía busca evitar tanto la apariencia de un reloj inteligente convencional como la de los tradicionales dispositivos de emergencia que suelen llevar los adultos mayores.
Luffu también adelantó que trabaja en un dispositivo para el hogar que ampliará las funciones del sistema más allá de la pulsera. La compañía considera ese producto como el próximo paso de su propuesta de asistencia familiar inteligente.