El segundo borrador de la propuesta de la presidencia egipcia de la COP27 sobre el acuerdo final de la cumbre decepciona a ecologistas, quienes critican que el texto calca prácticamente el último documento presentado y no mejora lo decidido en la pasada cumbre de Glasgow.

El borrador, hecho público este sábado —ya en la prórroga de la cumbre del clima que estos días se celebra en Sharm el Sheij— apenas difiere del presentado un día antes, salvo en los puntos de adaptación y financiación, mientras que en mitigación se recupera el texto del acuerdo en la cumbre del clima de Glasgow (COP26). 

“Aunque el texto subraya la necesidad de aumentar urgentemente las energías renovables mediante una transición justa para alcanzar el límite de 1,5 ºC, no va más allá de las declaraciones del Pacto de Glasgow sobre la reducción progresiva del carbón y la eliminación de las subvenciones a los combustibles fósiles ineficientes”, alegó el experto en política climática internacional de la Red de Acción Climática en Europa (CAN Europe), Sven Harmeling.

Coincide en este análisis el experto en política climática de Ecologistas en Acción, Javier Andaluz, quien en declaraciones a EFE recalcó el hecho de que el lenguaje respecto a las cuestiones “más fundamentales”, como la mención al grado y medio y los combustibles fósiles, “sigue siendo exactamente la misma que la de Glasgow”.

Desde Greenpeace hicieron “un llamamiento a los países de la UE para que insistan a la presidencia para que incluya una frase sobre el abandono gradual del carbón, del gas y del petróleo” pero sin ello, advirtieron, “no habrá avance con respecto a Glasgow y seguiremos encaminados hacia el infierno climático”, según trasladó a los medios Pedro Zorrilla, representante de España en la delegación de la organización en la COP27.

En las partes que sí se han alterado respecto al primer borrador, como la relativa a la financiación de la acción climática o la adaptación, las ONG valoran que la nueva propuesta es incluso más débil.

Por ejemplo, ya no contempla la elaboración de una hoja de ruta para duplicar la financiación de la adaptación de aquí a 2025 y tampoco se incluyen los esfuerzos para “abordar el déficit” que surge de la incapacidad de los países desarrollados de aportar los 100.000 millones anuales prometidos para el Fondo Verde del Clima en 2020.

Desde CAN Europe —organización paraguas que agrupa a diferentes entidades ecologistas europeas— piden en concreto 600.000 millones de dólares de media en el periodo 2020-2025, “para compensar ese déficit”. 

En el punto de energía, se enfatiza el desafío que supone la crisis energética y “si bien dice que supone un reto adicional y que la descarbonización podría ayudar a poner el foco en la transición justa”, Andaluz juzga que el mensaje “es preocupante” porque “de aquí teníamos que salir con un mensaje muchísimo más profundo y muchísimo más fuerte en mitigación”. 

“Llevamos dos semanas perdiendo bastante el tiempo”, lamentó el especialista, ya que “no hay un avance significativo respecto al acuerdo de Glasgow anterior y no hay un refuerzo precisamente de esas necesidades de incrementar los esfuerzos que necesitamos en materia de mitigación”. 

Buena parte de las críticas se dirigen a la presidencia de la cumbre del clima, que según los activistas de CAN Europe “no ha estado al tanto de las cosas y no ha ofrecido algo más decente que los extremadamente débiles primeros borradores”.

EFE