La Unión Europea impuso este jueves dos multas a Google por un total de 890 millones de euros (unos 1.015 millones de dólares) al considerar que la compañía incurrió en prácticas contrarias a las normas de competencia del bloque.

La decisión fue adoptada por la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la Unión Europea, y supone un nuevo revés para el gigante tecnológico estadounidense, en una medida que amenaza con aumentar las tensiones comerciales entre Bruselas y Washington.

Dos sanciones

Las multas responden a dos conductas diferentes atribuidas a Google.

Por un lado, la Comisión concluyó que la empresa favoreció de forma ilegal sus propios servicios en los resultados de búsqueda, otorgándoles una posición privilegiada frente a los de la competencia.

Por otro, determinó que Google impidió que los desarrolladores de aplicaciones que utilizan Google Play Store pudieran dirigir a los usuarios hacia otras tiendas virtuales o sistemas alternativos para adquirir sus productos.

Según las autoridades europeas, estas prácticas limitaron la competencia y redujeron las opciones tanto para empresas como para consumidores.

La multa de 890 millones de euros se suma a otras sanciones impuestas por la Unión Europea en los últimos años contra grandes compañías tecnológicas por presuntas prácticas anticompetitivas y abuso de posición dominante.

Con información de Europa Press