A principios del mes de setiembre, un grupo de varios científicos del mundo logró, luego de más de 10 años de trabajo, una simulación completa y digitalizada del cerebro de una mosca de fruta, sus nervios y sus neuronas.
Al ser open source, todos los datos investigados fueron comprimidos en código y, a grosso modo, es posible descargar el cerebro entero del insecto y usarlo para casi cualquier fin. Dado su poco peso a nivel de archivos, en las primeras semanas hubo personas que lograron poner a la mosca adentro de videojuegos como DOOM (1993) o Minecraft.
Este domingo, sin embargo, un desarrollador en X compartió cómo logró “traer de nuevo a la realidad” a esta mosca en la forma de un robot.
Según explicó, el usuario Frank_web33 conectó el mapa neuronal a un pequeño robot de dos piernas que traduce la actividad neuronal en comandos que le permiten moverse libremente.
Más allá del resultado, el desarrollador destacó que el trabajo sea “programación biológica” traducida a un modelo computacional.
“Primero, el cerebro de la mosca entró a DOOM. Luego jugó a Chrome Dino [el juego sin conexión de Google Chrome]. Ahora tiene un cuerpo físico”, escribió.
“166.700 neuronas. 25 millones de conexiones. Un sistema nervioso caminando por el mundo real”, concluyó.