La Unión Europea comenzará a exigir desde 2027 que distintos dispositivos electrónicos con batería permitan reemplazos más simples por parte de los usuarios.

Según informó The Verge, la medida alcanzará a productos como auriculares, consolas portátiles, laptops, lectores electrónicos y otros dispositivos recargables, que deberán permitir cambios de batería usando herramientas básicas o herramientas especiales entregadas gratuitamente por los fabricantes.

La regulación forma parte de un paquete aprobado por la Unión Europea para mejorar la reparabilidad, durabilidad y reciclaje de productos electrónicos.

Además, las empresas deberán vender baterías compatibles durante al menos cinco años después del lanzamiento de cada dispositivo.

Las nuevas exigencias entrarán en vigor el 18 de febrero de 2027 y afectarán a casi toda la tecnología portátil con batería.

Sin embargo, habrá excepciones. Los smartphones y tablets quedarán parcialmente fuera de estas obligaciones si cumplen determinados estándares de resistencia al agua y conservación de batería.

Según la normativa, si un teléfono mantiene al menos 80% de capacidad tras 1.000 ciclos de carga y tiene certificación de resistencia al agua, el reemplazo de batería podrá quedar limitado a técnicos profesionales.

El cambio ya empezó a impactar en la industria tecnológica. Empresas como Sennheiser y Fairphone lanzaron recientemente dispositivos con baterías reemplazables, mientras que filtraciones apuntan a que futuras versiones de Kindle, controles de Xbox y consolas portátiles también seguirán ese camino.

La regulación europea también podría modificar productos vendidos fuera del continente, ya que muchas empresas prefieren fabricar un único modelo global antes que versiones distintas para cada mercado.

Organizaciones vinculadas al “derecho a reparar” sostienen que la medida reducirá residuos electrónicos y extenderá la vida útil de los dispositivos.

Sin embargo, fabricantes tecnológicos advierten que adaptar productos pequeños, resistentes al agua o ultracompactos podría volverlos más caros y difíciles de diseñar.