Elon Musk anunció su intención de lanzar centros de datos para inteligencia artificial (IA) al espacio en un plazo inferior a 36 meses. Según el empresario, el espacio representa el entorno más eficiente y escalable para operar la infraestructura computacional necesaria para entrenar grandes modelos de IA, debido a la disponibilidad continua de energía solar y la posibilidad de reducir costos estructurales.

Durante una conversación en el pódcast Cheeky Pint , conducido por Dwarkesh Patel, Musk explicó que la eficiencia energética de los paneles solares en el espacio supera en cinco veces a la terrestre, al evitar pérdidas provocadas por la atmósfera, el ciclo día-noche o las estaciones. “Allá arriba siempre hay sol”, señaló.

El plan contempla colocar en órbita un millón de satélites equipados con GPU (unidades de procesamiento gráfico) de última generación, alimentados exclusivamente por energía solar. Estas GPU serían empleadas para tareas de entrenamiento de modelos de IA. Musk minimizó los desafíos de mantenimiento, argumentando que una vez superado el ciclo inicial de depuración, estos sistemas son altamente confiables.

Además, asegúrese de que fabricar paneles solares para uso espacial resulte más económico, ya que no requiere estructuras pesadas, vidrio ni baterías. Respecto a las dificultades técnicas, como la resistencia a la radiación o la transmisión de datos mediante láseres orbitales, Musk restó importancia y desvió la atención hacia la actual escasez de turbinas necesarias para refrigerar los centros de datos terrestres.

El plan no es meramente especulativo: SpaceX ya pidió a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos la autorización para desplegar esta constelación satelital. El proyecto cuenta con el respaldo de la integración de xAI —su empresa de inteligencia artificial— con SpaceX, lo que afianza su estrategia de consolidar tecnología aeroespacial y capacidades de IA bajo un mismo paraguas corporativo.

Con información de Europa Press