Hay un debate que viene creciendo en Silicon Valley y que ahora llegó al máximo nivel: el CEO de Microsoft, Satya Nadella, publicó el domingo un texto en su blog personal donde advierte que las empresas que usan herramientas de inteligencia artificial —como ChatGPT o Claude— están pagando un precio que no aparece en ninguna factura.
La advertencia de Nadella, recogida por TechCrunch, es concreta: los usuarios de IA pagan dos veces. La primera vez, con dinero, por cada consulta o uso del modelo. La segunda, sin darse cuenta, entregando datos valiosos sobre su propio negocio. "Esencialmente pagás por inteligencia dos veces: una con dinero, y otra con algo aún más valioso: el conocimiento propietario que tenés que revelar para que esa inteligencia sea útil. Cuanto mejor querés que rinda el modelo, más de ese conocimiento tenés que alimentarle", escribió Nadella.
El mecanismo que describe es casi invisible. Cada vez que alguien usa un modelo de IA y le corrige un error, o le explica cómo funciona su negocio para obtener una respuesta más útil, esa información queda registrada. Nadella lo llama el "escape" de datos: los prompts que la gente escribe, las herramientas que usan los agentes de IA y, especialmente, las correcciones que hacen los usuarios cuando el modelo se equivoca. "Cada corrección se destila en conocimiento institucional", advierte, el tipo de información que un competidor nunca podría comprar, pero que las empresas están entregando sin notarlo.
El temor de fondo no es nuevo. Según TechCrunch, inversores como Jason Calacanis y el CEO de Palantir, Alex Karp, ya venían señalando este riesgo: que los grandes laboratorios de IA que venden sus modelos —OpenAI, Anthropic— actúen como caballos de Troya, acumulando el conocimiento de sus propios clientes para eventualmente competir con ellos.
Lo que sí resulta llamativo es que quien ahora levanta esa bandera sea Nadella, el CEO de una empresa que tiene inversiones millonarias justamente en OpenAI y en Anthropic.
Nadella también señala una contradicción que considera hipócrita: los mismos laboratorios de IA que entrenaron sus modelos raspando libremente datos de internet ahora imponen términos restrictivos para que otros hagan lo mismo con sus modelos. Esta práctica se llama "destilación" —usar los resultados de un modelo para entrenar uno nuevo, más barato— y empresas chinas de código abierto ya fueron acusadas de aplicarla. En febrero, según TechCrunch, Anthropic denunció que laboratorios chinos enviaron millones de consultas a su modelo Claude con ese fin.
"Mientras que la gran innovación que surge de que los proveedores de modelos tengan derechos de uso legítimo para entrenar con datos públicos es necesaria, me resulta irónico que el statu quo sea darse vuelta e imponer términos restrictivos sobre la destilación", escribió Nadella.
La solución que propone no sorprende viniendo del jefe de una empresa de nube: que las firmas construyan sus propios "entornos de aprendizaje propietarios" donde conserven la titularidad de sus datos —prompts, correcciones, interacciones— y que instalen "capas de orquestación" para poder cambiar de un modelo de IA a otro sin quedar atadas a un solo proveedor. Esos datos estarían en la nube, que en muchos casos ya es Azure, el servicio de Microsoft.
Aunque Nadella no lo dice explícitamente, el subtexto apunta al software de código abierto (open source) como alternativa. Y según TechCrunch, eso ya está pasando. Idit Levine, CEO de Solo.io —empresa que hace software de redes y seguridad para gestionar sistemas de IA y que tiene como clientes a T-Mobile, ADP y SAP— dice que está viendo exactamente esa transición con sus propios clientes: después de probar los modelos propietarios, las empresas se preguntan si pueden tomar un modelo de código abierto e instalarlo en sus propios servidores. "Hará casi el 90% de lo que hace el grande, costará mucho menos y podés controlarlo", le dijo a TechCrunch.
Los datos respaldan esa tendencia. Según TechCrunch, los modelos abiertos ya representan el 29% de todo el tráfico enrutado a través del gateway de Vercel —una plataforma para construir sitios web que sumó herramientas de IA— el mes pasado. OpenRouter, otra empresa que ayuda a los desarrolladores a distribuir consultas entre distintos modelos, también reporta un aumento en el uso de opciones de código abierto.
"Al consumir inteligencia, estás creando inteligencia. Y lo que creás debería pertenecerte", cerró Nadella en su blog.