El pequeño robot, presentado el miércoles en la revista científica "Science Robotics", imita la forma de moverse de "los nadadores más eficientes que encontramos en la naturaleza, como la medusa azul", según los científicos de las universidades de Southampton, en el sur de Inglaterra, y Edimburgo, en Escocia.

Los investigadores decidieron aprovechar la "singularidad" de estos "fascinantes" organismos para construir una nueva herramienta de exploración submarina, explica el profesor Francesco Giorgio-Serchi, de la Universidad de Edimburgo.

El robot, formado por una cabeza de goma que termina en ocho "tentáculos" fabricados con una impresora 3D, utiliza un sistema basado en la resonancia para propulsarse.

Un pistón interior golpea en el lugar donde se unen la cabeza y los tentáculos utilizando la frecuencia de resonancia natural de los componentes del robot, lo que le permite generar grandes chorros de agua usando muy poca energía para impulsarse hacia adelante.

Este sistema lo hace "de diez a cincuenta veces más eficiente que los típicos submarinos pequeños impulsados por hélices", precisaron los investigadores en un comunicado.

"Esta mayor eficacia, combinada con las ventajas del exterior blando y flexible del robot, lo hace ideal para operar cerca de entornos sensibles como un arrecife de coral, sitios arqueológicos o incluso en aguas repletas de nadadores", precisan.

El pequeño robot podría así sustituir a los buzos en muchas tareas en las que normalmente no se utilizan vehículos submarinos por miedo a romper objetos frágiles, como en la aplicación de sustancias a los corales para sanarlos.

El robot, que ya ha sido probado en un tanque, aún no ha sido utilizado en condiciones reales en el océano.

En una próxima etapa, la Universidad de Southampton quiere basarse en este concepto para diseñar "un vehículo submarino totalmente maniobrable y autónomo".

Con información de AFP