El director Christopher Nolan comparó la inteligencia artificial con un “caballo de Troya” cuyos riesgos ya son visibles para buena parte de la sociedad.

Durante una entrevista con el creador de contenido francés Hugo Travers, el cineasta fue consultado sobre si la IA podía presentarse como una herramienta útil y terminar convirtiéndose en algo más oscuro.

“Creo que la inteligencia artificial es un caballo de Troya en el que todos saben que los griegos están adentro”, respondió Nolan entre risas. Luego profundizó la metáfora y afirmó que se trata de “un caballo transparente, hecho de vidrio”.

El director de La Odisea destacó la desconfianza que genera la tecnología, en especial entre los jóvenes. “Nunca vi una tecnología avanzar tan rápido y ser rechazada de forma tan completa por el público”, sostuvo.

Nolan puso como ejemplo la reacción frente a los videos creados con IA y el uso de la expresión “AI slop”, que podría traducirse como “basura de IA”, para identificar contenidos considerados artificiales, repetitivos o de baja calidad.

Para el cineasta, esa respuesta representa un escepticismo saludable. “La tecnología siempre nos va a dar grandes regalos, pero tiene que ser observada con desconfianza”, señaló.

También pidió analizar los intereses de las empresas y personas que promueven estas herramientas. Según sostuvo, cuestionar sus motivaciones permitirá aprovechar mejor la tecnología y evitar una aceptación basada en la “fe ciega”.

La inteligencia artificial se convirtió en uno de los principales puntos de conflicto de Hollywood durante las huelgas de actores y guionistas de 2023. El Sindicato de Directores de Estados Unidos, que preside Nolan, también incorporó protecciones vinculadas a su uso en su último acuerdo laboral.

El realizador rechazó ser considerado un enemigo de la tecnología y se definió como un “tecnoescéptico”. Aunque adopta nuevas herramientas, cuestionó que muchas veces sean promovidas a costa de sistemas que todavía funcionan.

Nolan volvió a defender en ese sentido el uso de película frente a los formatos digitales. Su nueva producción se convirtió en el primer largometraje filmado íntegramente con cámaras y película Imax.