Australia avanza en un proyecto que establece fuertes multas para las redes sociales que no protejan adecuadamente a los jóvenes, según informó la AFP.
La iniciativa del gobierno australiano apunta a responsabilizar económicamente a las plataformas digitales cuando no adopten medidas suficientes para resguardar a los usuarios menores de edad. La propuesta forma parte de una tendencia regulatoria más amplia que distintos países vienen explorando ante la presión social por el impacto de las redes sociales en la salud mental y el bienestar de niños y adolescentes.
Australia ya había dado un paso relevante en esta dirección a fines de 2024, cuando aprobó una ley que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 16 años, convirtiéndose en uno de los países con la legislación más restrictiva del mundo en la materia. La nueva propuesta de multas buscaría complementar esa normativa con mecanismos de sanción directa a las empresas tecnológicas.