El gobierno alemán decidió suprimir las subvenciones en la compra de coches eléctricos debido a los recortes asumidos esta semana por la crisis presupuestaria, decisión que podría lastrar la transición ecológica del parque automovilístico.

La retirada de esas bonificaciones es una de las medidas tomadas por Berlín para responder a las turbulencias políticas provocadas por la sentencia en noviembre del Tribunal Constitucional.

La Corte de Karlsruhe anuló la transferencia de 60.000 millones de euros (unos 65.000 millones de dólares) de créditos no utilizados, procedentes de la pandemia, a un fondo dedicado a inversiones verdes y apoyo a la industria.

Tras un acuerdo alcanzado esta semana en el ejecutivo de coalición, compuesto por socialdemócratas, verdes y liberales, el ministerio de Economía anunció el sábado que ya no tramitaría las demandas hechas a partir del domingo.

“Ya no hay más dinero suficiente para satisfacer las solicitudes” de una bonificación de una parte del precio en la compra de un coche eléctrico, dijo un portavoz del ministerio de Economía.

“La competitividad de los fabricantes (automovilísticos) se verá afectada negativamente”, explicó al diario Rheinische Post el analista Ferdinand Dudenhoeffer, del Centro de investigación del Automóvil.

El rotativo económico Handelsblatt advirtió que la supresión de estas subvenciones representará un obstáculo para que Alemania alcance su objetivo de que en el país haya unos 15 millones de vehículos eléctricos antes de 2030.

AFP