Tres jóvenes de 20 años quedaron varados una noche en el monte Shasta, en California, después de planear su ascenso con Gemini, el chatbot de Google. Es uno de varios rescates en Estados Unidos, Canadá y Polonia en los que las autoridades vinculan una ruta mal calculada con la ayuda de una inteligencia artificial, según Infobae.

Los excursionistas llegaron a la cima a las 7:30 de la tarde, muy pasada la hora recomendada, y bajaron a oscuras. Por la mañana estaban perdidos y uno tenía una rodilla lastimada. El Servicio Forestal y la oficina del sheriff participaron en el rescate. Los jóvenes admitieron que habían confiado en Gemini para armar la ruta.

“Muchos llegan sin preparación o sin investigar nada. Pero creo que desconectaron el cerebro”, dijo Nick Meyers, responsable del centro de escalada del monte Shasta. Su grupo vio otros casos: una visitante acampó junto a un cartel de “prohibido acampar” porque una IA le dijo que podía, y un hombre llevaba un mapa generado por IA con accidentes geográficos del lado equivocado de la montaña.

En Columbia Británica, un adolescente de 16 años subió en góndola y le pidió a Claude, el chatbot de Anthropic, una ruta hasta el monte Crown. Terminó al pie de un muro de 520 metros que requiere cuerdas. Quedó atrapado en una cornisa y un helicóptero lo rescató.

En Polonia, dos excursionistas lituanos pidieron a ChatGPT un camino más rápido al valle de los Cinco Lagos. El chatbot los mandó por un paso para el que no tenían experiencia de escalada. Los evacuaron en helicóptero el 4 de julio.

El superintendente del Parque Nacional Grand Teton, Chip Jenkins, afirmó que el porcentaje de visitantes que usan IA para informarse pasó “de cero a 26%” en el último año. Los datos de emergencias, sin embargo, no muestran un salto. Meyers dijo que su oficina atiende en promedio una docena de rescates al año y que 2026 se perfila como un año promedio.

Chris Flathmann, profesor de la Universidad de Clemson, estudió el vínculo entre la IA y los rescates. Explicó que los chatbots pueden “alucinar”, presentar información falsa como si fuera cierta, y que sus usuarios caen en una “rendición cognitiva”.

“Cuando las personas trabajan con sistemas de IA, pueden meterse tanto que dejan de pensar críticamente”, dijo Flathmann. Los chatbots tienden a decirles a los usuarios lo que quieren oír con aplomo, aunque sus fuentes no sean confiables. Una respuesta detallada puede provenir de foros de Reddit y videos viejos de YouTube, o ser pura invención.

Los especialistas sugieren contrastar cualquier ruta con mapas y sitios actualizados de las agencias de tierras públicas o guías impresas. Y, de ser posible, hablar con un guía o un guardaparque.