Facundo Cedrés llega y se sienta en una silla a contestar preguntas. Afirma que para 2026 está preparando un disco de diez canciones que hablarán de su vida; que la religión tuvo un rol importante para él en los últimos tiempos y que piensa abordarlo en su música; que sí, que ha estado escribiendo muchas canciones; que el sistema carcelario es “patético” porque no apunta a la reinserción; que se ha cruzado con “gurises” con condenas de 30, 40, 50 años y que eso “lo chocó”; que le gustaría colaborar con Neo Pistea, L-Gante y con Juliano Sosa.

Pero él no vino por eso.

— No tengo nada ganado, ni nadie me regala nada. La estoy luchando. Cometí mis errores, pero hoy en día estoy intentando hacer las cosas bien.

Cedrés nació en Montes de Solymar y creció viendo videoclips de Eminem y Tupac, soñando con hacer los suyos. En 2018, bajo el apodo de “Peke 77”, comenzó a lanzar su música, traspasó fronteras y logró hitos como su colaboración con el argentino Bizarrap en 2019 y con Duki en 2021. Empezó en el trap y probó incursionar en géneros como el reguetón.

En una entrevista con LatidoBEAT en 2023, afirmó que se había alejado de la música para reencontrarse con él mismo. En febrero de ese mismo año se presentó en el festival “Canelones suena bien” junto a Trueno y Clipper; en agosto, fue imputado en Argentina por robo agravado. Tres casas del country El Lauquen, ubicado en San Vicente, Buenos Aires, fueron asaltadas y Cedrés fue el único detenido.

— En Uruguay, en vez de tratar de hundir al otro, hay que tratar de apoyarlo.

En 2025, una nota de Montevideo Portal informó que, luego de un año en presidio, Peke 77 estaba trabajando en una heladería de su familia en San Carlos. Minutos antes, al ser consultado por el manejo de los medios alrededor de su situación carcelaria, Cedrés contestó que se viralizó, pero que no le dio tanta cabida: “uno no puede estar pendiente a todo eso”.

Sin embargo, Facundo decidió hacer esta entrevista porque le molestó esa nota: sintió que era malintencionada.