El Instituto Nacional del Cáncer (INCA), dependiente de ASSE, inauguró este lunes el segundo acelerador lineal del país. El Hospital de Clínicas tiene desde hace un tiempo el primer equipamiento de esta tecnología que permite el tratamiento de células cancerígenas sin lesionar tejidos adyacentes, informó Presidencia.

"El gran beneficio del tratamiento es que se aplican tecnologías de blancos muy limitados, manteniendo quizás la misma cantidad de cura de pacientes, pero bajando los indicadores de complicación terapéutica. Hoy se apunta a curar sin complicaciones", dijo Álvaro Luongo, director del INCA.

"Este acelerador era muy necesario dentro del sistema de ASSE. Nos pone en una cifra envidiable para todos los países de América Latina en cuanto a la cantidad de habitantes que tiene un país y la cantidad de máquinas disponibles para un tratamiento. Hoy Uruguay está a la cabeza de eso y se iguala a los países del primer mundo", agregó.

Al contar con dos aceleradores, ASSE asegura que ya no habrá lista de espera para este tipo de tratamientos. Incluso se podrá ofrecer el servicio a mutualistas que lo requieran, dijo Luongo.

El contrato de arrendamiento del equipo, que es por diez años, incluye mantenimiento y reposición de repuestos, lo que garantiza su funcionamiento durante prácticamente todo el lapso. Si esto no se cumple, la firma proveedora del equipo debe hacerse responsable de los tratamientos de esos pacientes.

"Es una forma innovadora de contratación que, además, sigue las recomendaciones de los organismos internacionales en cuanto a seguridad de energía atómica", dijo por su parte la presidenta del directorio de ASSE, Susana Muñiz.

Según consigna Presidencia, el arrendamiento tiene un costo mensual próximo a los 20.000 dólares e implica que, a los cinco años de cumplido el acuerdo, el equipo vuelva al "estado de arte tecnológico", por cuenta de la empresa contratada mediante un proceso de licitación.