El Pilsen Rock finalizó luego de dos jornadas con buena asistencia y algunos incidentes que, si bien fueorn menores, marcaron algunas características no vividas el año pasado.
El domingo lo abrió la banda Mandala, con un público tan fiel como escasoo, que se atrevió a un Hey Ho Let's Go para reclamar un bis que le fue concedido.
Tras Sinatras y Guachass, que se destacaron por su contundencia (Sinatras cumpliendo en muy buena forma su debut masivo) , Vieja Historia realizó un show particular con permanente contacto con el público y pasajes armados para el show, que le quitaron la resaca a más de uno.
Luego subieron al escenario los locales Graffolitas, abrieron con el himno "Refresca la vida" y luego recorrieron buena parte de su último disco con un sonido compacto.
La noche cayó con Hereford y el estadio terminó de llenarse con Buitres, conde empezó el cierre de estos dos días de rock and roll.
La banda alentó a las que no estaban, haciendo referencia explícita a No te va Gustar y la Vela Puerca, "que siempre estuvieron y van a estar".
Trotsky Vengarán terminó con la exploración con la que habían comenzado sus antecesores que tuvieron su punto cúlmine en el coro del tema "Buitres".
Fútbol, barrio y vino pasó por la garganta de los cien mil espectadores que se movieron al unísono del alternado bombo y redoblante.
El cierre fue de Catupecu Machu, que como era de esperar brindó show a la altura de la circunstancia poniendo un freno en el aire con el riff de "Y lo que quiero es que pises sin el suelo", de "Cuentos decapitados" y cantando con el público "Entero o a pedazos".
Ya sobre la una de la mañana, con un público que no se movía del lugar, la banda entonó "A veces vuelvo", que el público empezó a capela.
Sábado:
Despacio por las piedras
Según confirmaron a Montevideo Portsal fuentes de Jefatura de la policía de Durazno, en la noche del sábado se registraron varios incidentes motivados por el nuevo sistema de seguridad para entrar al predio y el valor de la entrada.
El hecho ocurrió cuando un grupo de personas que no tenían entrada, comenzaron a tirar botellas y piedras hacia adentro del predio.
"Estaban a un alambrado de cumplir su objetivo, pero no habían traído sus ahorros", señaló el oficial de servicio de Durazno, con tono comprensivo.
La policía optó por reprimir a quienes buscaban entrar gratis, que finalmente desistieron de su propósito tras un enfrentamiento con la policía que no dejó ningún herido grave.
Según Últimas Noticias, dos policías habrían quedado heridos por los incidentes, además de que un caballo de los Coraceros debió ser sacrificado por las lesiones recibidas.
Por otra parte, también se produjeron algunas abolladuras al auto del intendente de Durazno Carmelo VIdalín.
Puertas adentro
El sábado las bandas empezaron sobre las cuatro de la tarde, pese a que aún no había llegado practicamente nadie al predio.
La misma situación se mantenia sobre las siete, cuando Tabaré Cardozo ponía sus notas sobre el escenario.
La Tabaré presentó banda nueva, con la vuelta de Alejandra Wolf, la presencia de Alejandro Ferradás y la despedida de Hernán en las guitarras. Los invitados trajeron acordeón, gaita y voz, esta última de la garganta de Roy Berocay.
Tras La Tabaré, surgió un cambio de planes, dado que según explicó Cairo Herrera La Bersuit se había retrasado, por lo que los Buenos Muchachos aceptaron subir antes.
Después que todos corearon "Y la nave va", la banda dejó paso a La Bersuit que brindó un recital de peculiar repertorio, yendo a canciones más viejas que descolocaron un poco al público.
También dedicó un tema rechazando la instalación de la planta de Botnia, lo que generó los silbidos de los espectadores y dio un aire de conflicto a la presentación.
"La Soledad" y "Yo Tomó" fueron de las más coreadas, y tras esas islas de participación vocal, dieron paso a Rey Toro que se encargó de cerrar el recital.
Pese a que, como pasa siempre, se empezó a ir parte del público, los que quedaron supieron disfrutar del carisma único de Fabián Furtado.