Unas exquisitas pinturas de un artista desconocido, dotado de genio, se pusieron a la venta por precios cercanos a los 1500 dólares en Inglaterra.

El impecable uso de los colores impactó a varios amantes del arte de los años '50 a esta parte. La leyenda cuenta que incluso Picasso tuvo uno de estos trabajos en su estudio.

El único detalle curioso en esta historia es que dichos cuadros fueron pintados por un chimpancé llamado Congo, según recoge el diario británico The Sun.

Ahora estas obras son subastadas en Bonhams, Londres, junto a cuadros de Andy Warhol y Renoir.

Congo fue un mono que pintó más de 400 cuadros, aunque se hizo conocido por un show de TV llamado Zoo Time, emitido hace décadas.

El éxito de sus cuadros, admirados por personas que ignoran que su verdadero autor es un mono, vuelve a desenterrar viejas polémicas. ¿Los críticos de arte saben de lo que hablan? ¿Cualquier cosa puede ser arte o pero, mucho de lo que se llama arte no es en realidad una expresión sin sentido? ¿Cuánto hay de objetivo en la apreciación de las pinturas, cuánto de palabrerío? Quizá el chimpancé pueda darnos la respuesta.