De cualquier atleta que termina en un podio olímpico, se dice que ganó una medalla. Sin embargo, cuando se trata de alguien tan ganador como Michael Phelps y la presea que termina colgando de su cuello no es la dorada, se dice que perdió el oro.
Tal fue el caso de la final de los 200 metros mariposa, donde el nadador de Baltimore llegó segundo, perdiendo en la última brazada a manos del sudafricano Chad Le Clos. La diferencia fue de apenas cinco décimas, registrando 1:52.96 el flamante vencedor.
Con esa medalla de plata, la 18ª de su palmarés olímpico y segunda en la capital inglesa, Phelps igualó la marca de la gimnasta rusa Larissa Latynina. Sin embargo, ese récord fue compartido durante apenas unos minutos, ya que en la misma tarde del martes ganó su primer oro en Londres.
Phelps integró el equipo de 4x200 libres de su país, por lo que se subió a un podio olímpico por 19ª vez en su vida. Además, ostenta otro record envidiable, siendo el atleta con más medallas de oro (15) en la historia olímpica, y fue hace cuatro años el que más preseas obtuvo en unos mismos juegos (ocho).