Un hombre de diecinueve años vaga por las calles de Noruega, vestido como un pene gigante -con sus correspondientes gónadas- y "eyaculando" papelitos de colores sobre la gente.

Lejos de ser un simple bromista en busca de videos graciosos, se trata de un colaborador de RFSU, una ONG que trabaja en la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

Según el periódico The Local, unos 23.000 noruegos contraen anualmente este tipo de dolencias. Asimismo, las encuestas revelan que los ciudadanos de ese país son más renuentes al uso del condón que sus vecinos del resto de Escandinavia.

"Creo que puede ser algo bueno. Si puedo ayudar a la gente y a la vez hacer un poco el tonto... no hay nada más divertido", expresó Philip van Eck, el hombre dentro del disfraz.