Como hace cada año, la revista British Medical Journal publicó un número navideño en el que tratan temas más light y divertidos que los estrictamente vinculados a la salud. Esta vez, repasaron la histórica relación entre la música y la medicina, constatando que casi nunca falta en los quirófanos del mundo.

La tradición se remonta a 100 años atrás, cuando el cirujano de Pennsylvania Evan Kane escribió una breve carta a las autoridades en la que se declaró defensor riguroso de los "benéficos efectos del fonógrafo dentro de la sala de operaciones".

Los cirujanos del Hospital Universitario de Gales -responsables del artículo de la revista británica- señalan cuáles son sus canciones favoritas para operar. La mayoría son grandes éxitos como el pegadizo Stayin'Alive de Bee Gees, Smooth Operator de Sade, o la conocidísima Wake me up before you go de Wham.

Estos cirujanos también advierten de algunas canciones a evitar, como la famosa Another one bites de dust de Queen, Everybody hurts de REM o Scar Tissue de Ret Hot Chilli Peppers. Esta última, apuntan, "totalmente inapropiada para los cirujanos plásticos".

"A nivel internacional es algo que he visto muchísimo, en casi todos los países. En Nueva York por ejemplo trabajé en un quirófano donde hay un soporte específico para que el cirujano deje su teléfono y ponga la música", explicó a El Mundo Francisco Chana, traumatólogo del Hospital Universitario Gregorio Marañón.

Para conocer las canciones que escuchan todos los cirujanos del mundo y poder hacer "la mejor playlist para operar", British Medical Journal invita a todos a compartir sus canciones en una lista colectiva que están haciendo a través de Spotify, para tener así una lista definitiva de los mejores temas que suenan en todos los quirófanos del mundo.