El número de cadáveres recuperados en las últimas horas en aguas próximas a Mauritania se eleva 24, después de la recuperación de otros seis cuerpos en una jornada en la que España ofreció ayuda urgente a ese país magrebí para frenar la ola de inmigrantes clandestinos subsaharianos.
Según las autoridades, la búsqueda en la zona, situada a 400 millas de las islas atlánticas de Canarias y 70 de Mauritania, se ha dado ya por finalizada.
Es el resultado de una ola de inmigración clandestina sin precedentes con destino a Canarias, adonde han llegado más de 2.500 inmigrantes desde principios de año y que se ha saldado con numerosos naufragios y centenares de muertos.
Recientemente, el delegado de la Media Luna Roja en Mauritania, Ahmedu Uld Haye, cifró en más de 1.200 los indocumentados muertos y desaparecidos en los últimos meses en su viaje a Canarias.
La localización de estos 24 cadáveres, junto con los 45 que aparecieron el pasado 5 de marzo tras naufragar dos pateras en aguas del Sahara Occidental, ha llevado al Gobierno español a anunciar un Plan Urgente de Cooperación con Mauritania para intentar frenar la salida de millares de subsaharianos desde ese país hacia Canarias.
Este plan fue acordado durante una reunión convocada por la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, con los ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos; Interior, José Antonio Alonso, y Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, así como con el secretario de Estado de Defensa, Francisco Pardo.
El ofrecimiento de patrulleras para vigilar las costas y de ayuda para establecer centros de acogida para los inmigrantes son algunas de las medidas incluidas en el plan acordado en dicha reunión, en la que se decidió enviar mañana a dos altos funcionarios a la capital mauritana para concretar esta ayuda.
Al respecto, el embajador de España en Mauritania, Alejandro Polanco, señaló que este país carece de medios para poder vigilar sus alrededor de mil kilómetros de línea costera.
La operación de rescate se inició a última hora de ayer, cuando el buque hospital "Esperanza del Mar" recibió un mensaje de un pesquero que había avistado los primeros cuerpos y acudió a la zona, donde en un primer momento se recuperaron cinco cadáveres.
Las labores de rescate, que fueron suspendidas durante la noche, se reanudaron por la mañana y a lo largo de la jornada fueron recuperados otros 19 cuerpos.
El delegado del Gobierno en Canarias, José Segura, explicó a EFE que el área de rastreo está "en aguas internacionales y en aguas territoriales mauritanas, donde han volcado varias pateras en número no definido" en jornadas pasadas.
Al hallazgo de estos cuerpos se une hoy la localización de dos barcazas en la zona sur de la isla canaria de Tenerife, con 123 varones subsaharianos a bordo, dos de los cuales fueron detenidos como presuntos patronos de las embarcaciones.
Canarias registró ayer la mayor oleada de inmigrantes de su historia, con 331 personas que llegaron en ocho embarcaciones, después de que el lunes lo hicieran otras 282, la mayor arribada producida hasta ahora en el archipiélago, donde en lo que va de año se ha incrementado la entrada ilegal de personas en un 200 por cien.
También las costas de la ciudad sureña de Almería fueron testigos de la llegada de inmigrantes, pues ayer desembarcaron desde Africa tres naves con 86 personas a bordo.
Esta nueva oleada de indocumentados ha agravado la alarma generada por la saturación de los centros de internamiento de inmigrantes de Canarias, ya desbordados o al límite de su capacidad el pasado domingo.
Las aguas del Mediterráneo en el estrecho de Gibraltar y las del Atlántico entre Canarias y Africa son desde hace años escenario de travesías de centenares de ciudadanos de países africanos que desean llegar a España para quedarse en el país o seguir rumbo hacia el resto de Europa.
Para realizar el viaje, los inmigrantes contratan los servicios de mafias que, previo pago, les embarcan hacinados en "pateras", unas lanchas frágiles que suelen navegar con exceso de peso.
(EFE)