La escuela en cuestión se encuentra en Wuhan, provincia de Hubei, y ha instalado, literalmente, barras de metal a todos los escritorios de sus estudiantes.
Tal vez su propósito no sea evidente, pero los maestros aseguran que van a evitar que los niños "dañen sus ojos", asegurándose de que tengan sus libros a una distancia adecuada durante la lectura.
Zhang Jianming, director de la Escuela Primaria Zhang Lin, dijo que las barras fueron instaladas por una dependencia estatal que lleva el sonoro nombre de "Oficina Contra la Miopía Adolescente" y que pueden ayudar a los niños a desarrollar buenos hábitos de lectura, informa MailOnline
Las barras se pueden mover hacia arriba y hacia abajo. En una delas posiciones sirven para marcar un límite al descenso del rostro hacia el pupitre, y en otra para apoyar el libro.