Un estudio publicado en el British Medical Journal concluyó que la dieta de las mujeres durante el embarazo influye en la posibilidad de que su parto sea o no prematuro. El estudio analizó los nacimientos prematuros de 66.000 mujeres entre 2002 y 2008.

Además de la alimentación calificada como "prudente", que incluye frutas, vegetales y granos enteros, los investigadores encontraron que también un patrón dietético "tradicional" que incluyera papas, pescado y verduras cocidas también disminuye el riesgo de parto prematuro, informó EuropaPress.

La tercera categoría de alimentación, calificada como "occidental" y basada en productos cárnicos procesados, pan blanco, aperitivos salados y dulces y postres, no pudo ser vinculada a la reducción de riesgo de parto prematuro.

El parto prematuro, que es el que ocurre antes de las 37 semanas de embarazo, aparece como causa de la mayoría de las muertes de recién nacidos, o bien provoca distintos problemas de salud en el bebé.