La ecopsicología desembarcó en Uruguay en 2007, cuando Teresita Domínguez fue invitada por la Sociedad Europea de Ecopsicología (European Ecopsychology Society, EES). Domínguez creó el Centro de Ecopsicología del Uruguay, formado por un grupo multidisciplinario en formación constante en esta disciplina.
Esta nueva perspectiva surge de la unión de la ecología con la psicología, con el objetivo de "generar conciencia de la necesidad de reconciliarnos con la naturaleza y de medir nuestra interdependencia con ella para cuidarla mejor y curarnos a nosotros mismos", destaca un comunicado.
La ecopsicología propone "una revisión de la psicología, al tiempo que incluye a la ecología al trabajo que cada persona desarrolla en su vida cotidiana como forma de estimular la reflexión de su relación con el entorno natural. Para recuperar el sentido de comunión entre la sociedad y el ambiente, toma algunos aspectos de rituales indígenas, adecuándolos al contexto cultural contemporáneo".
Esta disciplina se encuentra en once países -Italia, Grecia, España, Estados Unidos, Australia, Argentina, Brasil, Chile, México, Puerto Rico y Uruguay-, en los que está inserta como carrera de grado, maestría o cátedra en universidades, además de desarrollar actividades institucionales, privadas, organizacionales, académicas, psicoterapéuticas y medioambientales.
Este año la ecopsicología fue incluida en la oferta de extensión universitaria del Instituto Universitario Francisco de Asís (UNIFA) de Maldonado, mientras que el Centro de Ecopsicología del Uruguay fue presentado en el Ministerio de Educación y Cultura como centro educativo, lo que consolidó la inserción de esta disciplina en el ámbito académico.
El 10 de setiembre comienza un nuevo curso de profesionalización y actualización para introducir esta perspectiva de una manera práctica en el ambiente laboral o personal. Se obtiene el Certificado Básico en Ecopsicología para convertirse en un ecotuner, un facilitador de actividades orientadas ecopsicológicamente.
Estos cursos combinan teoría, vivencia, ecoterapia, naturaleza, ceremonias indígenas y la dinámica de grupo como herramientas para guiar a los interesados "a ser parte de un cambio en el mundo", destaca el comunicado.