Brasil y Alemania disputaron un gran partido, con choque de estilos, momentos donde dominó uno y otro, pero en el que no se superaron. La igualdad de 1-1 en los noventa minutos fue justa, producto de la ambición de ambos y de los buenas culminaciones de Neymar y Meyer en cada tiempo.

El astro del Barcelona puso un golazo de tiro libre a los 27' en un trámite en el que hasta ahí la canarinha era más. Luego Alemania lo emparejó y tuvo dos claras para empatar, siendo el arquero en una y el travesaño en otra, los responsables de que la valla local siguiera en cero.

En la segunda parte Alemania fue con más decisión, soltando sus lateral y buscando por todo el ancho de cancha. Brasil esperaba construir una contra efectiva que liquidara las acciones.

El premio fue para la insistencia germana y sobre los 60' llegó el derechazo cruzado de Max Meyer para empatar el encuentro. De ahí en más lo buscaron los dos, el partido se volvió más entretenido aún, pero los goles no llegaron.

Con el 1-1 fueron al alargue y una vez más el tiempo suplementario mostró equipos cansados y con cierto temor al error, lo que derivó en que la definicón fuera por penales.

En los remates desde los doce pasos los brasileños no fallaron. Weverton atajó el quinto de Alemania y Neymar señaló el último de la tanda para darle a su país el primer oro olímpico en fútbol masculino en su historia. Nigeria fue bronce, tras ganarle 3-2 a Honduras más temprano.