En su discurso de fin de año a la Curia romana, el Papa Benedicto XVI criticó las Jornadas Juveniles, impulsadas por su antecesor, Juan Pablo II, que reúnen miles de personas en cada una de sus ediciones, y que tuvieron su último capítulo en Australia, este año.

En opinión del Vicario de Cristo, hay que poner freno a “los eventos católicos como conciertos en los que el Papa aparece como un rock star”. Para Benedicto, este tipo de encuentros es una variante de los festivales de rock, y “poco significado tienen para la cuestión de la fe”, informó Clarín.

Además, volvió a referirse al matrimonio homosexual, señalando que “no es el hombre que decide, es Dios que decide quién es hombre y quién es mujer”.