Se trata de María Belén, de 30 años, hija biológica de Rosa Luján Taranto y de Horacio Antonio Altamiranda, anunciaron a la prensa la titular de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y la jueza que interviene en el caso, María Servini de Cubría.
La joven, que actualmente reside en la provincia central de Córdoba, fue "adoptada legalmente, de buena fe, por un matrimonio", explicó la magistrada. "Esto de hoy es un hecho histórico, porque estamos devolviendo los derechos y estamos destruyendo el plan macabro de la dictadura", señaló Carlotto.
La identificación fue posible a partir de una consulta que María Belén, quien siempre supo que era adoptada, hizo hace dos años a las Abuelas de Plaza de Mayo para indagar sobre su origen.
La joven se hizo estudios genéticos y su patrón coincidió en un 99,99 por ciento con los del matrimonio Taranto-Altamiranda, cuyos datos estaban inscritos en el banco genético de búsquedas de las abuelas. María Belén ya "se encontró con su familia biológica, que desde hace 29 años la espera con amor y grandes expectativas", dijeron en un comunicado las Abuelas de Plaza de Mayo.
La jueza que interviene en el caso investiga quiénes fueron los responsables de la apropiación ilegal de María Belén, pues su familia de crianza la adoptó legalmente.
Rosa Luján Taranto y Horacio Antonio Altamiranda, militantes de organizaciones de izquierda, fueron secuestrados ilegalmente en su casa de la localidad bonaerense de Florencia Varela el 13 de mayo de 1977, delante de sus dos hijos, de 2 y 3 años. Los represores entregaron los niños a una vecina, quien luego los llevó con sus abuelos paternos.
Pero Rosa Luján estaba embarazada y al llegar al octavo mes fue llevada a la maternidad clandestina que funcionaba en el cuartel militar de Campo de Mayo, a las afueras de Buenos Aires, donde -según testimonios de secuestrados sobrevivientes- nació María Belén a inicios de agosto de 1977.
La abuela de María Belén, Irma Rojas, se integró en 1982 a las Madres de Plaza de Mayo y luego a las Abuelas, desde donde inició la búsqueda de su nieta. Las Abuelas explicaron en el comunicado que tras ser arrebatada a la madre, "el Movimiento Familiar Cristiano", una organización no gubernamental católica, "se encargó de entregar a la beba en adopción a los tres meses de vida".
Agencias