La pieza publicitaria, titulada Blood (Sangre), es parte de una campaña de la marca Bodyform y ha logrado romper con los estereotipos que suelen emplearse en las publicidades de productos higiénicos vinculados a la menstruación.
En primer lugar, por su despliegue visual de la sangre y su color rojo, a diferencia de los líquidos azules a los que muchas marcas recurren para graficar el período menstrual.
En segundo lugar, porque muestra a mujeres deportistas, luchadoras, recias, que no se dejan intimidar por las caídas y lastimaduras. El slogan del clip: "ninguna sangre debería detenerte".
Tras la emisión del comercial, los usuarios de las redes sociales celebraron este enfoque realista y se multiplicaron los comentarios sarcásticos sobre cómo las mujeres han crecido recibiendo imágenes de líquidos azules en toallitas y mujeres delicadas y preocupadas por las posibles complicaciones de su período. En Youtube, la versión oficial de la pieza ya superó las 300.000 reproducciones, pero se ha viralizado a través de otras cuentas.