En el rally, cada resultado está sujeto al cumplimiento del reglamento técnico. En ese marco, la verificación técnica cumple un rol central: controlar que todos los autos y binomios compitan dentro de las condiciones establecidas, tanto en seguridad como en especificaciones técnicas.
Se trata de un proceso que atraviesa toda la competencia. Así lo explica Nicolás Caputo, técnico de la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del Automóvil Club Argentino (ACA) y responsable del área de verificaciones técnicas junto a Juan Casajus: “La verificación técnica en el rally se divide en tres partes: en la previa, durante la carrera y post carrera, se diferencian en que en la primera es el marcado, precintado y el control de todos los elementos de seguridad, en cuanto a la verificación durante el evento y final del evento, son controles de lo que hacen al reglamento técnico con las especificaciones de cada categoría”.
Durante la competencia, los controles se realizan sin desarmes significativos, limitándose a verificaciones externas o de rápida intervención: “Durante el evento son controles más livianos o de piezas que no afectan el funcionamiento principal, sino que se realizan sin desarmar el auto o con muy poco desarme, si al final del evento es un desarme importante que no se podría hacer en el medio del evento porque estarías alterando el auto a cualquier competidor”, detalló.
En relación con el objetivo de estos procedimientos, remarcó: “Esto es clave para mantener una equidad y la seguridad de todos los pilotos, además la equidad por categoría de que todos estén dentro del reglamento, por eso es importante durante y post evento para poder hacer controles”.
En caso de detectarse una irregularidad, el procedimiento se basa en la validación técnica y reglamentaria de cada elemento observado: “Ante una irregularidad, primero es asegurarnos de que lo que encontramos no cumple el reglamento, de ahí buscar el artículo que define esa pieza o ese elemento para tener veracidad de que no está cumpliendo el reglamento técnico vigente y ficha de homologación de cada auto, y se realiza un informe explicándole artículo y lo que se encuentra a los comisarios deportivos, quienes están a cargo de la carrera”, señaló.
“Las sanciones pueden variar de una multa económica, un apercibimiento hasta la exclusión, eso va a depender del grado de error se encontró o falla se produjo, hay cosas que pueden ser por el mismo desarrollo de la competencia, igualmente se tienen que preocupar los pilotos o equipos por cumplirlas y tienen que corregirlas, o puede ser algo a propósito y va hasta la exclusión o sanciones grandes como suspensiones”, agregó.
La decisión final queda en manos de los comisarios deportivos, quienes determinan la sanción correspondiente según cada caso. En ese esquema, la verificación técnica no solo actúa como instancia de control, sino como un pilar del funcionamiento deportivo del rally. Su aplicación garantiza el cumplimiento del reglamento, ordena la competencia y asegura que cada resultado refleje condiciones iguales para todos los participantes.
Rally argentino