Madring, el circuito semiurbano que albergará el próximo fin de semana, en su capital, el Gran Premio de España, ultima su puesta a punto para su estreno en el Mundial de Fórmula 1, certamen en el que albergará la decimocuarta prueba de una temporada en la que el italiano Kimi Andrea Antonelli (Mercedes) -que acaba de cumplir 20 años- se podría coronar como el campeón más joven de toda la historia.

El líder más precoz de todos los tiempos, que este domingo, al exhibirse ante su afición en Monza -donde remontó 18 puestos- firmó su séptima victoria en la F1, todas ellas este año, traslada su trono a un circuito nuevo, a estrenar.

Una pista construida en el entorno de IFEMA, el recinto ferial de la capital española, que festejará al ganador de la quincuagésima cuarta edición del Gran Premio. La primera en Madrid desde que hace 45 años el canadiense Gilles Villeneuve -padre de Jacques, campeón mundial en 1997- se impusiese en el circuito del Jarama.

All in the details ??

Presenting the Spanish Grand Prix winner's trophy for this weekend's race at @madring_oficial ??

The design is based on the curvature of La Monumental combining the track map in its shape ??#F1 #SpanishGP pic.twitter.com/0hdG2T424D

— Formula 1 (@F1) September 9, 2026

El próximo domingo se conocerá, por tanto, quién sucederá en el historial del Gran Premio de España al australiano Oscar Piastri (McLaren), ganador el año pasado de la trigésima quinta y hasta ahora última vez que éste se disputó en el circuito barcelonés de Montmeló.

Ahora le toca el turno al nuevo Madring, un circuito de 5.419 metros con un trazado que combina zonas de alta velocidad, frenadas bruscas, cambios de pendiente, secciones técnicas y curvas largas y de alta carga. Una pista que cuenta un total de 22 curvas, entre las que destaca la duodécima, bautizada como “la Monumental”, en un guiño a la plaza de toros de la capital de España y que pretende convertirse en una de las más icónicas del campeonato. De 550 metros de longitud y con una pendiente máxima del 24 por ciento, que se completa en unos seis segundos.

“La Monumental” es más larga, incluso, que la recta de meta y salida, que es de 523 metros. En un circuito en el que habrá que esperar a que se empiece a rodar, en los entrenamientos libres, que arrancan el próximo viernes, pero en el que, sobre el papel, la vuelta rápida sobrepasará por poco el minuto y medio. Se prevén velocidades punta superiores a los 335 kilómetros a la hora, con una presumible media de unos 212 kilómetros a la hora.

Foto: @madring_oficial

Foto: @madring_oficial

En el estreno del Madring, que, en principio, también albergará los siguientes nueve Grandes Premios de España, se rodará con los neumáticos de compuestos de la gama media. Es decir, los C2 -duros, reconocibles por la raya blanca-, los C3 -medios, raya amarilla- y los C4 -blandos, roja-. Y el próximo domingo, a la pista de IFEMA está previsto que se den 57 vueltas; para completar un recorrido de poco menos de 308 kilómetros.

La gran atracción para el público local -en el único circuito del calendario del Mundial a cuya entrada se podrá acceder directamente en transporte público y que está prácticamente al lado del aeropuerto de Barajas- serán los dos pilotos hispanos, el madrileño Carlos Sainz (Williams) y el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Aston Martin), único español que ha ganado -en dos ocasiones- el Gran Premio de España.

Sainz declaró este miércoles que tiene “ganas de proba” el nuevo circuito. “Yo diría que esta pista sería parecida a Bakú [sede del Gran Premio de Azerbaiyán] o a Yeda [Arabia Saudita], que son circuitos nuevos; que son los más divertidos”, manifestó en el trascurso de un evento organizado por uno de sus patrocinadores.

Foto: Sergio Pérez / EFE

Foto: Sergio Pérez / EFE

“Cuando tenía 11 años y empezaba a correr, no me imaginaba que en algún momento fuese a haber un Gran Premio de Fórmula 1 aquí, en Madrid; entonces sólo me fijaba en mis ídolos, que eran Fernando [Alonso] y Michael Schumacher”, comentó el talentoso piloto madrileño, que el pasado día 1 cumplió 32 años y que cuenta cuatro victorias y 29 podios en la categoría reina, en la que afronta su duodécima temporada, la segunda en Williams.

“Han pasado 22 años de todo aquello y que haya pasado todo lo que ha pasado era algo impensable. Estoy muy orgulloso de la carrera que, a los 32 años, he conseguido completar hasta ahora”, contestó a Efe Sainz, que durante este Gran Premio dormirá en casa de sus padres y que llevará un casco especial este fin de semana.

Esta vez no parece que el madrileño pueda luchar por los puestos de privilegio en el Madring. “Este Gran Premio llega en un momento extraño para Williams, porque el paquete de mejoras llegará una prueba después, a la de Bakú. Puntuar, sobre el papel, será complicado este fin de semana, pero intentaremos hacerlo todo lo mejor que podamos, en espera de que los años próximos el resultado sea mejor”, cerró.