El fabricante chino BYD marcó un hito en la industria automotriz al convertir a su auto eléctrico superdeportivo Yangwang U9 Xtreme en el coche de producción en serie más rápido del mundo.
El modelo alcanzó una velocidad máxima de 496,22 km/h, en una prueba realizada en setiembre del 2025, superando el récord que mantenía el Bugatti Chiron Super Sport (490,48 km/h desde 2019) y quedando a un paso de la barrera simbólica de los 500 km/h.
El logro implica que, por primera vez, un vehículo 100% eléctrico lidera el ranking de velocidad entre autos de producción, marcando un cambio de paradigma en un terreno históricamente dominado por motores de combustión.
El registro se consiguió en el circuito de pruebas de alta velocidad de Papenburg, en Alemania, con el piloto alemán Marc Basseng al volante.
Según datos de ByD, el Yangwang U9 Xtreme tiene un tren con un sistema eléctrico de ultra alta tensión de 1.200 voltios. Cuenta con cuatro motores eléctricos independientes, uno por cada rueda, que giran hasta a 30.000 rpm y desarrollan en conjunto más de 3.000 caballos de fuerza
; neumáticos semislick de competición; una Blade Battery de fosfato de hierro y litio con una notable tasa de descarga de 30°C (que indica la velocidad de carga o descarga de una batería en relación con su capacidad); y una suspensión DiSus-X con una puesta a punto específica para hacer frente a las mayores exigencias de la conducción en circuito.