El Área de Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) emitió el 28 de abril de este año una alerta de recall para los usuarios del automóvil eléctrico SUV marca Volvo modelo EX30.
Allí se alertó mediante un aviso de riesgo por un “producto defectuoso” debido a una falla en la batería. Según señaló el comunicado, “se ha detectado el sobrecalentamiento de la celda de la batería del automóvil cuando el nivel de carga es igual o mayor al 70%”.
“Si se sobrepasa el nivel de carga se ocasionaría una fuga de calor dentro de la batería y eventualmente el incendio del vehículo, con consecuencia de lesiones o muerte de los ocupantes, además de la extensión del incendio al entorno”, agregó la nota.
Por su parte, tal como informó Montevideo Portal, las comisiones administradoras de diversos edificios residenciales de Punta del Este comenzaron a notificar formalmente a sus residentes sobre la prohibición de ingreso y permanencia del vehículo SUV eléctrico Volvo modelo EX30 en sus garajes y estacionamientos cerrados.
La alerta por la falla del modelo se emitió en distintos países y diversos medios especializados en el sector automotor informaron sobre el alcance de la falla, así como a qué podría estar vinculada.
De acuerdo con los reportes, el problema está vinculado a un defecto en determinados paquetes de baterías de alto voltaje que, en casos excepcionales, puede provocar sobrecalentamiento e incluso incendios durante la carga a niveles elevados.
El inconveniente fue detectado en algunas versiones equipadas con baterías NMC de mayor capacidad —alrededor de 69 kWh utilizables—, en las que se identificaron celdas defectuosas provenientes de un proveedor específico. Estas fallas pueden generar cortocircuitos internos o elevar la temperatura del sistema, especialmente cuando el vehículo se carga por encima de ciertos niveles.
Volvo, junto con autoridades de distintos países, emitió recomendaciones preventivas para los propietarios. Entre ellas, limitar la carga máxima al 70% mediante la configuración del vehículo y estacionar preferentemente en espacios abiertos, alejados de edificaciones y otros automóviles, sobre todo durante y después de la carga.
Como parte del plan de solución, la empresa prevé la sustitución de módulos defectuosos o incluso del paquete completo de baterías en los vehículos comprometidos. Esta operación implicará un costo global estimado en cientos de millones de dólares, mientras se implementa de forma progresiva en los distintos mercados.