Este año se sumó al equipo de Mirá Montevideo, en TV Ciudad. ¿Qué la llevó a lanzarse al mundo de la comunicación? Siempre me sentí muy atraída por el mundo de la comunicación. Me llegó esta propuesta y me pareció una oportunidad muy importante para mí. Lo acepté con mucho placer, y en la práctica comprobé que me encanta hacer ese trabajo periodístico, un poco de investigación, conocer diferentes personalidades, organizaciones y un montón de cosas muy enriquecedoras.
Ha dicho que como modelo ha tenido más visibilidad que trabajo. ¿Cómo cambió la industria de la moda y el modelaje en estos años? Si lo analizamos, los cambios son mínimos, pero a veces una cosa mínima puede tener un significado muy grande. Como lo que pasó conmigo, que salir en dos o tres ediciones de Moweek y tener algunos desfiles me llevaron a ser visible y a poder contar y transmitir algo de mí, de mi historia y mi forma de pensar. Creo que se han dado los primeros pasos, que es algo muy importante.
¿Hoy hay más mujeres trans trabajando como modelos en Uruguay? La industria de la moda es muy binaria. Cuando se contrata a modelos se trata de contratar una imagen 100% femenina o 100% masculina. Creo que ese es el motivo por el que yo no he tenido tanto trabajo tampoco, porque no tengo una apariencia que encaje con esos parámetros, aunque se pueda decir que me acerco bastante. He visto por lo menos a una chica, que es la otra que está trabajando bastante fuerte en Uruguay, se llama Bruna Ruggiero. Pero todavía no hay lugar para la persona no binaria, que no es femenina o masculina en su totalidad, o no de las maneras tradicionales.

Es tímida y al mismo tiempo da opiniones muy firmes. ¿La introversión la lleva a ser más reflexiva? Puede ser. Reflexiono bastante sobre las cosas en general, y más sobre mis cosas personales, que me tocan de una forma particular. Soy muy de pensar lo que digo y bastante exigente conmigo. La palabra es algo muy poderoso y muy delicado también, las personas tenemos que ser responsables de nuestras palabras y reflexionar sobre lo que decimos. Con decir algo podemos hacer mucho bien o mucho mal, o no aportar en nada.
Pensaba irse al exterior a trabajar. ¿Sigue en pie? Tuve muchas ideas en el pasado de irme a Berlín, a Estados Unidos. Me iba a ir a Argentina el año pasado y por la pandemia no lo hice. Sería un buen lugar para empezar. Me gustaría mucho trabajar en el exterior e irme a algún país donde pueda desarrollarme mejor como actriz.
Su voz es muy calma. ¿Hay algo que la altere? Tiendo a buscar la tranquilidad. Si algo me exalta, trato de reaccionar de la mejor forma posible. No soy siempre así, tengo mi carácter también, aunque siempre en los medios, en las entrevistas y en mi Instagram todo el mundo piensa que soy amor y paz todo el tiempo. De alguna forma lo soy, pero tengo mi carácter. Una frase que siempre me dice mi mamá es: "Si te conocieran...".
Su madre es psicóloga. ¿Influyó en su capacidad de manejar las emociones de forma positiva? No siento que ella me haya enseñado o que haya tenido mucha influencia con ese tema. Y a terapia habré ido muy poquito tiempo. He pasado por algunos momentos un poco difíciles. Por ejemplo, en un momento que tenía poco trabajo o cuando tuve una pareja que vive en Berlín y terminé esa relación por la distancia. Eso fue todo muy fuerte para mí. Estuve en algún momento un poco deprimida, y esos momentos difíciles me llevaron a buscar alternativas, a ver cómo me podía sentir mejor y aceptar mi realidad, mi presente, tratar de ver lo positivo y lo que se puede hacer con el presente aunque no estés en la situación ideal.

¿Rompió con su pareja debido a la pandemia? Sí, y también por temas de trabajo. Cuando fui a Berlín busqué trabajo allá y no conseguí. Tenía 22 en ese momento. Él me decía que no me preocupara, pero yo no me podía conformar con estar viviendo a costas de alguien, no podía seguir de vacaciones por el mundo. El trabajo es de las cosas más importantes de mi vida. Sin trabajo no puedo estar tranquila.
¿Qué es la belleza para Morena Ferreira? He vivido la belleza de adentro hacia afuera. Me he sentido mejor cuando me cuido, cuando hago lo que quiero, cuando trato de actuar desde el amor, de ser una persona amorosa, de quererme, de valorarme y actuar así con el resto de las personas que me rodean. Se empieza por ahí. Después también está el cuidado de nuestro cuerpo, de lo que consumimos. Con eso soy muy estricta y trato de hacer lo mejor que puedo. Creo que también termina viéndose en tu apariencia física, en el brillo de tu piel, en tu pelo. En algunos momentos de mi vida en que no estaba tan feliz recuerdo no sentirme linda para nada, y cuando empecé a cuidarme empecé a sentirme y verme linda. Para mí la belleza tiene que ver con ser buena con vos misma.
Ha sido mentora de otras chicas trans. ¿Qué les aconseja? Quiero que sepan que son únicas, y que sus características son igual de lindas que las de cualquier persona. Que hay muchas cosas que podemos experimentar que no nos gustan de nosotras mismas, pero que esto viene del afuera. Que sean ellas mismas y que está bien, que no tienen que cambiarse completamente, no tienen que cambiar nada si no quieren. Que se quieran, que no importa que el mundo no te quiera o que te haya enseñado a no quererte. Formamos parte de la sociedad y a veces nosotras mismas tenemos una visión sobre nuestro cuerpo y realidad que es bastante dura. Está bueno derribar todo eso y construirnos de una forma más amorosa. No aceptar de nadie que nos ponga en un escalón más abajo, que sepan que no somos ni mejores ni peores que nadie.
