Contenido creado por Inés Nogueiras
Salud

El fin y los medios

Las dietas suelen fracasar por problemas emocionales

Muchas personas que desearían perder peso no logran seguir un régimen por motivos que no pueden explicar. Aspectos psicológicos y emocionales están detrás de estos fracasos.

14.12.2015 19:30

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2015-12-14T19:30:00-03:00
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La doctora y psicoanalista Alejandra Menassa de Lucía, coautora del libro Doctor, ¿por qué no puedo adelgazar?, explica en diálogo con el diario La Vanguardia que, una vez descartados problemas físicos que impiden el descenso de peso, las razones por las que muchas personas fracasan en sus intentos de adelgazar tienen que ver con lo psicológico y emocional.

Sin ir más lejos, la depresión es un padecimiento que favorece la obesidad. "Muchas veces el paciente deprimido, que se queda en casa sin relacionarse con los demás, encuentra como única satisfacción la comida", señala la experta.

Las carencias emocionales llevan a muchas personas a buscar consuelo en la ingesta de productos ricos en azúcar y grasas, que proporcionan un placer momentáneo en el cerebro, por su composición química.

Menassa de Lucía explica que haber nacido en una familia de obesos, tener una adolescencia precoz mal gestionada (por ejemplo, una niña que se desarrolla a una edad temprana y engorda para "ocultar" sus nuevas formas femeninas) o una vida sexual insatisfactoria pueden ser desencadenantes psíquicos para boicotear los planes de bajar de peso y estar más saludables.

Otra experta, Núria Roura, autora del libro Detox Sen, destaca que muchas veces el fracaso de las dietas revela una "falta de visualización del objetivo que se quiere conseguir con la dieta". Esto implica que quienes quieren perder peso se centren en el esfuerzo que eso conlleva y pierdan de vista los aspectos positivos que tiene la transformación.