Música

De oriental a oriental

Hugo Fattoruso en Japón

Hugo Fattoruso brilló en Japón en “La noche del Mercosur”, un evento realizado en Tokio para incentivar la llegada de turistas japoneses a los países de Sudamérica. Fattoruso logró que el coro de niños japoneses de Shinjuku cantara “Río de los pájaros”.

26.11.2008 11:37

Lectura: 2'

2008-11-26T11:37:00
Compartir en
El evento, que forma parte de una campaña del Mercosur para fomentar el turismo de los japoneses a sus países, reunió sobre el escenario a varios grupos musicales que se encargaron de traer un trozo de Latinoamérica a la capital japonesa.

El concierto, que duró casi tres horas, deleitó a los cerca de 1.500 japoneses que prácticamente llenaron el Tokyo City Hall, cercano al barrio tokiota de Shinjuku, y que no dejaron de acompañar la música con sus palmas.

Desde samba a tango, pasando por bossanova, arpa, piano y bailes regionales, la mayoría de los grupos participantes, excepto el uruguayo Fattoruso, son de origen japonés, pero tienen un profundo conocimiento de la cultura y el folclore de América Latina.

Entre los participantes estaban el "Ballet Folklórico Argentino", el grupo de tango "Zorro gris", el conjunto brasileño "Mimosas Japonesas", el artista de bossanova "Tony" y el grupo de baile folclórico paraguayo "Sin Fronteras".

Sin embargo, el plato fuerte de la noche lo puso Fattoruso, que a sus 65 años no perdió ni un ápice de su energía, y deleitó al público japonés con dos solos de piano y otras dos actuaciones junto al coro de niños del barrio de Shinjuku.

Los once niños del coro, que tenían entre 7 y 15 años, iban ataviados con túnicas blancas y con moñita azul, como los escolares de nuestro país, y cantaron dos canciones en perfecto español.

Según dijo a EFE Fattoruso, los niños sólo habían ensayado tres semanas y no hablan español, pero fueron capaces de cantar "Río de los Pájaros" y "La luna vino al candombe" con una perfecta pronunciación.

"Son maravillosos", dijo el consagrado artista uruguayo, que contó, además, sobre el escenario con la ayuda de otros dos músicos japoneses, entre ellos Kepel Kimura.

El artista dijo que la idea de los niños había surgido porque el espectáculo así "iba a ser mucho más interesante", y explicó que su objetivo era "poder transmitir en Japón los sentimientos de los distintos compositores" de los temas que interpretó, entre ellos la famosa "cumparsita".

En base a EFE