Gastronomía
La cocinera auténtica

Catalina de Palleja: "Los niños deberían aprender cocina desde la escuela"

Después del éxito de Recetas para todos los días, reconocido como Libro de Oro en 2020, Catalina de Palleja publicará en agosto un recetario para el público infantil, al que llega con su segundo programa de televisión, que estrenó en marzo

24.06.2021 07:00

Lectura: 13'

2021-06-24T07:00:00
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Por Marcela Baruch Mangino

El año pasado, por segundo año consecutivo, la Cámara Uruguaya del Libro incluyó a la gastronomía como categoría dentro de los Premios Libro de Oro, y reconoció a Recetas para todos los días de Catalina de Palleja como el libro más vendido en su rubro. La editorial Planeta, responsable de la publicación de la obra, aunque no devela la cantidad de copias comercializadas afirma que ya llevan seis ediciones. En 2019, quien debutó con este premio fue el libro Hugo Soca Cocina de Aguaclara Editorial. Según explica a Galería Álvaro Risso, presidente de la Cámara Uruguaya del Libro, la gastronomía es, junto con la literatura infantil y la historia reciente, el género que más ha crecido en ventas en el país en la última década.

Licenciada en Nutrición, cocinera autodidacta -con formación en cursos cortos de cocina- y comunicadora de la televisión por adopción hace 15 años, Catalina de Palleja no se imaginó el éxito que tendría su primer libro. Pese a que era un debe que tenía, nunca encontraba el tiempo para ponerse a elegir recetas y dar vida a esta obra. "Pienso que es como los hijos, si esperás a estar tranquilo y tener el tiempo, nunca llegan", afirma en la entrevista con Galería. Sin embargo, en 2019, cuando la editorial Planeta se acercó para ofrecerle hacer el libro no dudó en aceptar. Se tomó licencia en el canal y en 15 días hizo la producción de todas las fotos que capturó Lucía Carriquiry, y que posteriormente diseñó el equipo de Atolón de Mororoa.

En julio del año pasado llegó a las librerías Recetas para todos los días, una obra de 264 páginas con tapa dura, que se ordena en nueve capítulos (Desayunos y meriendas, Para que te luzcas entre amigos, Almuerzos y cenas fáciles, Los clásicos de siempre, Recetas salvadoras, Postres, Panes especiales, Sin azúcar y Sin gluten), e incluye 140 recetas. "Teníamos previsto imprimir el libro en China, para que llegara a Uruguay en setiembre-octubre, pero apareció el coronavirus y los planes cambiaron. La editorial decidió realizarlo en Uruguay y adelantarlo para julio. Confié en ellos, pero no sabía qué iba a pasar, porque en ese momento todavía no teníamos muy claro qué estaba pasando en el mundo, pero la gente empezó a quedarse en la casa, volvió o empezó a cocinar. Si lo hubiéramos planeado no sé si salía así", cuenta la chef.

Sin dudas, la presencia de esta cocinera en la pantalla de La Tele todos los mediodías desde hace siete años con el programa La Receta ayudó a promocionar el libro. Además, los 191.000 seguidores que tiene en Instagram también colaboraron. Pero la respuesta del público superó todas las expectativas. Sobre todo si se tiene en cuenta que esta profesional cultiva un perfil bajo, y afirma, convencida, que su vida es "tan normal que duele".

¿Cómo se define desde su profesión?

Soy una mujer muy práctica, en todas las áreas de mi vida. Encontré un lugar que me queda cómodo para trabajar, desde el área de la comunicación y la cocina. Empecé a hacer televisión en Canal 10 hace 15 años, estuve como nueve años trabajando en el programa Tu bebé, donde hacía la parte de la cocina, bien enfocada en la alimentación en los primeros años de vida del niño. En ese tiempo terminé la facultad, nacieron mis hijos (dos varones que hoy tienen 20 y 17 años). Después surgió La Tele. Me acuerdo que estaba empezando un viaje de vacaciones y me llamaron para hacerme la propuesta. Era un programa en vivo, todos los días, era algo totalmente distinto, pero me animé. La televisión para mí nunca fue un objetivo o propósito, fue algo que fui aprendiendo a hacer y donde hoy me siento comodísima. Fue una gran oportunidad.

Entonces, es comunicadora.

El área clínica de la nutrición nunca fue mi favorita, la desarrollé al principio cuando me recibí, pero la educación en nutrición siempre me gustó mucho más. Sentí que desde la comunicación podía interactuar con la gente y que la cocina era una herramienta muy útil.

Ahora tiene dos programas de televisión.

La Receta de lunes a viernes, en vivo, de media hora, y desde marzo, los sábados a las 11 horas hago La Receta Niños, un programa de otra media hora de cocina para niños, donde ellos son protagonistas, conversan, cocinan, me cuentan cosas, se ríen.

Sus hijos ya son grandes, ¿cocina o cocinaba con ellos?

Antes sí, ahora ya no me dan mucha bolilla. La cocina no es una actividad entre nosotros, ninguno de los dos se enganchó con ese tema. Me entero por sus amigos que cuando hacen un asado toman la posta y les gusta tener piques, pero no es parte de su vida.

Ellos estuvieron siempre al margen de tu vida mediática.

¿Qué vida mediática? No tengo vida mediática, como me ven soy. Siempre digo que soy un embole, cero glamour. Capaz es por el área de la comunicación que ocupo, la cocina es tan cotidiana, tan de todas las casas, tan de todos que nadie se siente más que otro. Hago una actividad que hace todo el mundo.

En los últimos años el cocinero ha ganado exposición y prestigio en la sociedad, al punto de convertirse en un líder de opinión al que se le consulta no solo por temas relacionados con la cocina. ¿A usted le pasa que la consulten como referente?

La cocina en general ha tomado otro lugar, es tema de conversación, de compartir, de redes sociales, pero no siento que me haya tocado a mí.

Dentro de los tópicos de conversación que más han crecido es la alimentación y sobre todo los términos como cocina saludable o alimentación saludable. Como nutricionista y cocinera, ¿cómo ve lo que pasa?

Nunca me manejé con fanatismos. Entiendo lo que es tener una alimentación saludable, variada, equilibrada, acorde a la edad y a la actividad física que se realice. La alimentación es un aspecto importantísimo de la salud, pero es solo uno. Es buenísimo que se hable, pero el riesgo es escuchar a personas que no están del todo informadas y se viralizan bolazos. Es peligroso a veces, porque sin ánimo de hacer mal, hay consejos que son bastante desacertados. Me choca que se hable con liviandad en aspectos que pueden incidir significativamente en la vida de otra persona.

Lo dice por las redes sociales.

Sí. Vos podés contar lo que a vos te hace bien, pero de ahí a recomendar lo que otros tienen que hacer me parece que no está bien. Hay que ver desde qué lugar se opina y con qué vehemencia. Hay profesionales de la salud que se forman para eso. Tenemos que partir de la base de que somos todos diferentes, lo que es bueno para vos, puede no serlo para mí por muchos aspectos. Los nutricionistas hablamos de que los planes de alimentación son individuales, no masivos. Ahora todos desayunamos tostadas con palta, pero si una persona tiene sobrepeso capaz no le hace bien.

¿Cómo comemos los uruguayos?

Comemos mucho. En los últimos 10 años hay más interés en saber qué comemos, pero nuestra alimentación es básica, falta variedad de vegetales y nos cuesta mucho salir de la carne con papas.

¿Pensó en esto al armar las recetas para su libro?

No. Pensé en recetas que resulten prácticas, aplicables, solucionadoras, fáciles, con aspectos nutricionales cubiertos y que ayuden al día a día.

¿Cuáles son las recetas más exitosas?

Las recetas clásicas son las que terminan teniendo más éxito, la pasta frola, el matambre a la leche, los alfajores de maicena son un boom. Pienso que todo el mundo las debe tener, pero están tan arraigadas que son las que más repercusiones tienen. A veces trato de proponer otras cosas, pero cuesta más. El otro día en el programa hice un arrollado de lentejas, y no sé cuántos lo van a hacer.

¿Qué le gusta comer?

Todo, hay muy poca cosa que no me gusta. Siempre me inclino más por los vegetales y las legumbres. Después pastas secas y mezcladas con verduras.

¿Come sano?

Sí. No sigo una dieta específica, miro lo que como, pero me doy mis gustos, sobre todo en los dulces. Sé que no puedo comer torta todos los días, pero el día que tengo ganas de hacerlo lo hago sin culpa. Además, hago mucho ejercicio físico. Considero que no hay alimentos malos o buenos, es cómo vos los distribuyas en equilibrio con el resto de las cosas. Una ensalada no te hace adelgazar ni una milanesa te hace engordar, hay que medir lo que se come en toda la semana. Es una ecuación. Cuando la gente me dice: "Cata, me hacés engordar", les respondo que no tienen que comer lo que yo cocino todos los días, son ideas para hacer una planificación semanal.

Está preparando un nuevo libro.

En agosto se publicará uno para niños, encarado de otra forma, con otra gráfica, para que cocinen ellos y los padres con ellos. Es un libro sencillo, pero no infantil.

En marzo con su nuevo programa La Receta Niños, volvió a conectar con la comida para los más jóvenes, ¿qué tan importante es enseñar a los niños a cocinar?

Es una herramienta enriquecedora por donde la mires, favorece múltiples aspectos. Los niños deberían aprender cocina desde los tres años y en la escuela. Es impresionante todas las áreas que involucra la cocina, apoya en el desarrollo, en la autoestima, en la motricidad, en el trabajo en equipo, en la distribución de tareas, en la comprensión de una tarea específica (picar, mezclar, cortar). Cuanto antes entren los niños en la cocina más facilidad tienen y mejor encaran la tarea.

¿Qué les diría a los padres a los que les da miedo o no tienen paciencia?

Si no tenés tiempo es preferible que no lo hagas, si podés hacerte el tiempo es enriquecedor. Las primeras intervenciones de los niños en la cocina no pueden ser para resolver la cena, hay que buscar el momento, el fin de semana. La satisfacción que le da al niño hacer algo que después disfruta toda la familia es inmensa, además puede ver los alimentos crudos, conocerlos. Hay que explicarles que las cosas no salen de un paquete, que los alimentos salen de determinado lugar. Muchas veces no nos detenemos a explicar por qué es mejor hacer la milanesa que comprarla, porque sabemos qué tiene. Así se generan adultos más conscientes, que no les va a implicar un esfuerzo comer vegetales de estación, ni tener una huerta.

¿Tiene huerta en su casa?

Soy un desastre con las plantas, lo intenté pero nada me vive. Desistí. Mi hermano, en Florida, tiene un espacio de huerta y me manda fotos, verlo cultivar es divino. Me cuenta: "Hoy saqué tres morrones, tres zapallitos", y eso lo comen en su familia. Toda mi familia vive en Florida, yo me vine a estudiar y no volví, pero mis cinco hermanos y mi madre viven allá.

¿A ellos, a sus hijos, a su marido, los afectó alguna vez su rol en la televisión, la exposición?

Soy tan normal que duele. Mis redes son profesionales. Siento que lo que tengo para compartir es una receta buenísima, eso que te puede ser útil. Saber si fui al dentista, me compré unos zapatos o una cartera siento que no es de interés, no me siento cómoda haciéndolo; si me sintiera cómoda lo haría, pero no. Si les puedo robar una foto a mis hijos la subo, pero porque son contadas las veces que me dan bola.

¿Qué son las redes para usted?

Una fuente de trabajo. Más allá de eso, en cierto punto siento que es la forma de cerrar un círculo, porque el tiempo que tengo en la tele es solo de media hora. Por ejemplo, cuando planteo un tema en el programa no tengo feedback inmediato, pero a través de Instagram (que es la red social que utiliza) puedo recibir comentarios, preguntas, dudas. Me permite abrir el juego.

¿Qué es lo que más preguntan?

Con qué pueden sustituir un ingrediente o por qué no les creció una torta, esas cosas. Le dedico muchísimo tiempo a responder todas las inquietudes. Por ejemplo, en un posteo con 200 comentarios, fácil 150 son preguntas. Es una tarea que hago yo sola, y hasta que no pueda más prefiero hacerlo yo, no sabría cómo delegarlo. Eso se percibe del otro lado, no es solo te tiro una receta y arreglate. Lo mínimo que puedo hacer por la persona que invirtió tiempo, dinero, confianza en una receta es responder.

¿Quién es su público?

Los de La Tele son mujeres, generalmente mayores, aunque ahora con el teletrabajo creció muchísimo el público joven que en circunstancias normales no veía televisión a esa hora. Ahora tienen tiempo y la obligación de cocinar en su casa. En las redes también son mayoritariamente mujeres.

En el manejo de las redes sociales, ¿cómo elige a qué marcas respaldar?

No me asocio con cualquier marca, no publico nada que no use, lo evalúo muy bien. Lo que recomiendo lo hago en serio y trato de mantenerme fiel a eso. Después está en el público que le guste o no. A veces son marcas que uso de antes y otras las descubro cuando me vienen a buscar. He tenido suerte, no me ha pasado de tener que decir: "Contigo no quiero trabajar". Es obvio que hay un vínculo comercial, lo específico, es evidente, pero honesto a la vez, es importante que del otro lado sepan que realmente lo uso. Trato de buscarle el plus o el diferencial, que la propuesta sea algo real.

Además de Instagram, ¿usa alguna otra red social? ¿Se animó con TikTok?

No lo logré, sería muy divertido, pero no me da el tiempo. Me voy a las 8 de la mañana al canal todos los días, hay que cocinar las recetas en su paso a paso. De tarde, entre las redes y cosas de mi casa los días se van muy rápido. Genero los contenidos, armo la planificación. Después la producción se encarga del área comercial y una persona hace las compras. Si le fuera a dedicar más tiempo a algo sería para extender más el programa, eso me gustaría.

 

  • Agradecemos a Camomila Pastelería su colabroación en esta nota.

 

  • Recetas para todos los días, de Catalina de Palleja. Planeta, 2020, 264 páginas, 1.590 pesos.