Contenido creado por Gerardo Carrasco
Inspiradoras

Buen karma instantáneo

Veterano “delivery” hizo una gauchada a un cliente, y la retribución superó sus sueños

Sucedió en Estados Unidos. El trabajador se tomó molestias a las que no estaba obligado, y recibió —o está recibiendo— una fortuna.

09.04.2026 16:53

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Dan Simpson, de 68 años, reside en la localidad de Boise, en el estado estadounidense Idaho. Como tantas otras personas en el mundo, necesita más de un empleo para sustentarse, y su trabajo nocturno es de repartidor de pizza.

El pasado 27 de marzo, una mínima alteración de su rutina se transformó en un giro radical en su vida. Todo comenzó cuando Brian Wilson, vecino de la zona, llamó a la pizzería para solicitar un envío de pizza y gaseosa para él y su esposa.

“Mientras esperábamos, recibimos un mensaje de voz de nuestro repartidor, Dan, quien nos informó que no les quedaba Coca Light... pero que con gusto nos traería otra cosa si le decíamos qué queríamos. Intentamos volver a llamar a la tienda, pero él ya había salido con el pedido”, explicó el cliente.

“No nos importó, y decidimos que aceptaríamos cualquier bebida que nos trajera. Pero cuando Dan llegó, nos sorprendió”, relató el cliente.

Al no recibir respuesta a su mensaje, Dan decidió actuar por su cuenta y hacer lo mejor para el cliente: se desvió de su ruta, pasó por otra tienda y compró con su propio dinero una Coca Light.

En posteriores declaraciones al periódico Idaho Statesman, Wilson destacó que el gesto significó mucho más de lo que parecía. “A simple vista, probablemente parecía un gesto insignificante, pero para nosotros significó mucho más. Ese tipo de consideración y atención personal son muy poco comunes hoy en día”, explicó.

Dan desconocía es que mi esposa y yo tenemos discapacidad visual, así que ir a la tienda a comprar algo rápido no es algo sencillo ni fácil para nosotros. Lo que para él pudo parecer una pequeña molestia, para nosotros supuso una gran diferencia”, añadió.

“Queríamos darle una propina mayor, pero no teníamos efectivo a mano. Le dijimos que llamaríamos a la tienda para dejar una reseña muy positiva y que volveríamos con una propina en efectivo”, contó Wilson.

Dan no le dio mayor importancia al asunto y, en la conversación, dijo algo que conmovió a Wilson. “Me contó que lleva 14 años trabajando en el reparto como segundo empleo, y que se jubilará al final de abril”, narró.

Conmovido por la situación, Wilson lanzó una campaña en GoFundMe el 28 de marzo para ayudar a Simpson. Y, para explicar mejor la situación, adjuntó el video de la cámara de su puerta de entrada, en el que se ve al repartidor en acción.

@katey_93 When Domino’s is out of Diet Coke, but your delivery driver stops at the store to get it for you. Dan, you went above and beyond tonight, thank you!The world needs more Dans. Happy almost retirement! #dominos #fyp ? original sound - Katey Ann

La campaña se llama “Propina para la jubilación de Dan, el repartidor de pizza”, y al momento de redactarse la presente acumula más de 145.000 dólares.

Dan Simpson, que trabaja de noche repartiendo pizzas para complementar su trabajo en el Departamento de Agricultura de Idaho, comentó que una vez estuvo en prisión por conducir bajo los efectos del alcohol, se rehabilitó, volvió a estudiar hace más de 20 años y ha trabajado sin parar desde entonces, a pesar de las dificultades para ahorrar para su jubilación.

En declaraciones al citado medio, afirmó que la abrumadora respuesta a la campaña lanzada por su cliente le ha resultado difícil de comprender.

“Esto no puede ser real”, dijo, recordando cómo no dejaba de mirar su teléfono mientras la cifra aumentaba. “Pensaba: ‘Esto tiene que ser algún tipo de estafa’.”

“Siempre he intentado ser una buena persona y ayudar a los demás, porque sé lo que es estar en la ruina”. Ahora, gracias a la campaña de recaudación lanzada por Wilson, verá un gran aumento en sus ahorros para la jubilación.

“Y todo por detenerme y comprarle un refresco a alguien. Me tomó unos tres minutos”, comentó con una sonrisa incrédula. “Dicen que me esforcé al máximo, pero, por Dios, no fue para tanto”, aseguró.

“Simpson dijo que espera usar parte del dinero para un viaje planeado a California para ver las secuoyas después de jubilarse de su trabajo estatal, y que, al menos por ahora, va a seguir con el reparto de pizzas.