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Valeria Lynch: ''El público uruguayo es muy fiel conmigo''

Valeria Lynch se presentó en el Conrad y antes habló con Montevideo Portal sobre la reinvención de los éxitos de siempre, el público uruguayo y su evolución interpretativa.

23.01.2016 15:00
2016-01-23T15:00:00

La famosa cantante argentina volvió a Punta del Este para presentar el concierto ''Valeria con todo'' en el Conrad. Como todos sus espectáculos, estuvo conformado por sus grandes éxitos de siempre y por algunos temas de su más nuevo disco, que se llama igual que el show. 

Antes de salir a escena, la artista argentina conversó con Montevideo Portal sobre su esencia, la evolución de su trabajo y el constante trabajo vocal que le permite tener esa potencia que es su sello distintivo.

''Valeria con todo'' es un show que ya habías probado con público uruguayo el año pasado, en el Palacio Peñarol. ¿Cómo fue esa experiencia?

Todos los años presento un nuevo espectáculo, y estos son los últimos shows antes de presentarme en el Gran Rex en Buenos Aires, que es como un punto de partida para la gira de cada año. Me fue muy bien con este show, pero nunca lo llevé a Punta del Este porque el año pasado no estuve, entonces aprovecho para que la gente pueda verlo, porque está buenísimo. Tiene todos los temas conocidos -si no la gente me mata-, porque tengo la suerte no solamente de que la gente conozca todas las canciones, sino que cada uno tiene una historia con una canción diferente. Entonces están todos los éxitos y además hago la presentación de algunos de los temas del nuevo disco.

¿Cómo recibió el público tu nuevo disco?

Muy bien, porque es un disco que estaba esperando mucho. Conocí a Rafael Vergara, que fue mi productor, un español espectacular que lo conocí en Miami y grabamos allá. Y le dio un aire muy aggiornado a mis baladas, a mis canciones, pero siempre manteniendo la esencia que me caracteriza, que es la fuerza interpretativa y toda la polenta que le pongo a los temas. Me encantó porque fue como una renovación musical. Tiene las baladas típicas mías, pero con unos arreglos súper modernos, es muy pop, muy urbano, diferente a lo que la gente está acostumbrada pero sin perder la personalidad que me caracteriza.

En tus conciertos en Uruguay se puede ver al público muy emocionado, gritando, cantando contigo...

Sí, eso es como otro show. Es genial. Cada vez que voy a Uruguay lo paso muy pero muy bien. Es un público muy exigente pero que se entrega fácilmente. Es un público que desde el principio canta conmigo, desde el principio participa muchísimo del show y eso está bueno porque te sentís abrazada por ellos. Es bárbaro, a mí siempre me dicen que el público uruguayo es difícil, para mí no, es un gustazo. El que ya fue a ver un espectáculo mío sabe que son espectáculos donde siempre le doy margen a la sorpresa, les presento un espectáculo que a la gente les encanta: con cambio de luces, de vestuario, con un sonido óptimo. Fijate que yo voy todos los años al Palacio Peñarol, que se caracteriza por ser un lugar difícil de sonorizar, sin embargo con Diego Sorondo, que es mi productor en Uruguay, siempre tratamos de darle lo mejor a la gente. Mi sonidista va dos días antes, refuerzan el sonido para sortear todos los obstáculos y lograr que la gente que viene a verme se vaya feliz.

El año que viene se cumplen 40 años de tu debut discográfico. ¿Cómo ves tu evolución artística desde entonces?

Es muy visible, por lo menos para mí. Yo canto desde siempre de la misma manera, pero la forma de interpretar fue adquiriendo diferentes matices y fue creciendo muchísimo. Siento ahora que cada canción es una historia, entonces cada canción requiere de matices, de golpes vocales, requiere de sentimiento, de esencia. Entonces hay gente que me dice: "¿Y no te cansás de cantar "Mentira"? ¡Y no! Primero, porque siempre hay gente que me ve por primera vez en vivo y para ellos debo cantarla como si fuera un debut. Y segundo, porque siempre le voy buscando distintos matices a cada canción, no es que la canto siempre igual o me paro adelante del micrófono y digo: "Uy, qué aburrida que estoy de cantar esta canción". Al contrario, veo la forma de que esa canción se vaya transformando, para aggiornarse musicalmente y para que interpretativamente crezca también y me haga crecer como artista.



¿Hay alguno de esos éxitos de toda la vida que no te provoquen eso, que no te den tantas ganas de cantar?

No tendría que contarlo (risas) pero hay una canción que a mí, a mí personalmente, ya no me convence tanto, y fijate que paradójicamente es una de esas canciones que le gusta al público, que es "Ámame en cámara lenta". Entonces la disfrazo: hago subir a alguien al escenario, la meto dentro de algún popurrí; cada vez que la tengo que hacer busco la forma de que me vuelva a encantar, porque a la gente le gusta tanto que es imposible sacarla de mi repertorio.

¿Qué fue lo que te desenganchó de esa canción?
Me parece monótona, musicalmente. El Paz Martínez me va a matar porque es de él (risas), pero no... Paz me ha dado un montón de éxitos fantásticos. No es que reniegue de un éxito, jamás lo haría porque siempre creo que uno le da a la gente lo que la gente está buscando, y si la gente toma eso como un éxito o una historia que le ha pasado uno tiene que contemplarlo cuando sale a cantar. Lo que me pasa es que no me convence tanto como las otras, pero no dejo de hacerla, porque si no me matan.

De todos modos, con una trayectoria tan larga siempre tenés que elegir...
Cada vez que armo un show no digo "¿qué pongo?", digo "¿qué saco?". Porque si no serían shows de cuatro horas. Pero cuando uno tiene tantos éxitos -que los éxitos hace el público, sin duda-, es muy difícil conformar a todo el mundo. Lo que trato de hacer es poner la mayor cantidad de canciones conocidas por la gente; cada uno tiene una vivencia distinta con cada canción.

¿Cómo cuidás tu voz, que es tu marca distintiva?

Qué se yo... Creo que es algo con lo que nací, y gracias a Dios mantengo el mismo volumen, canto en la misma tesitura. Creo que tiene que ver más que nada con una actitud arriba del escenario. Sí vocalizo, sigo tomando clases, eso me parece que es fundamental porque uno tiene un instrumento con uno, entonces hay que templarlo, y para eso las clases son fantásticas. Tomo clases con un profesor de mi escuela en Buenos Aires y la verdad es que es genial, porque yo no me pongo límites vocalmente, lo que hago es ir tratando de hurgar otros caminos para ver si puedo mejorar lo que ya hago desde siempre.

Entonces no hay ningún truco, nada de tomar determinada cosa todos los días...

No, ¡no tomo nada! (risas) Tomo mate a la mañana, mate amargo.

Es un don natural...

Sí, pero eso no quiere decir que no haya que cuidarlo. Por eso tengo un profe genial que me obliga a perfeccionarme en la técnica. Y creo que se puede, creo que el artista tiene toda la vida para desarrollar su potencial. No es que con esta canción ya está y ya me quedo tranquila. Creo que uno siempre tiene distintos caminos para buscar crecimiento.

Montevideo Portal / Inés Nogueiras
inogueiras@montevideo.com.uy