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Verde que te quiero

Vacaciones de julio: la Quinta de Storace abre con visitas guiadas y varias actividades

La histórica casona del Prado ofrecerá recorridos, juegos educativos y una muestra fotográfica sobre el patrimonio vegetal de Montevideo.

29.06.2026 10:01

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La Quinta de Storace ofrece recorridos guiados y actividades educativas para toda la familia durante las vacaciones de julio, en el predio ubicado en Lucas Obes 819, esquina Félix María Olmedo, en el barrio Prado de Montevideo.

Las visitas guiadas abordarán, a través de propuestas lúdicas, temas relacionados con la recolección y conservación de semillas de árboles y arbustos presentes en los espacios públicos de la ciudad. Los recorridos incluyen juegos educativos con dinámicas interactivas para promover el aprendizaje a través del juego.

El espacio puede visitarse en dos modalidades. El recorrido libre permite acceder a la casona de 13 a 17 horas y a la quinta y sus alrededores de 8 a 18 horas. El recorrido guiado, que recorre la casona y los jardines, opera en tres franjas horarias: de 13:30 a 14:30, de 14:30 a 15:30 y de 15:30 a 16:30 horas. Cada franja cuenta con cupos limitados y requiere inscripción previa en la agenda electrónica. Además de los recorridos, el predio cuenta con una fotogalería del Centro de Fotografía de Montevideo (CdF) con la muestra denominada Herencia vegetal. Árboles y jardines patrimoniales del Prado. La exposición reúne imágenes producidas entre julio de 2023 y enero de 2024 que documentan y destacan el patrimonio vegetal característico del barrio.

La Quinta de Storace es un espacio público remodelado por la Intendencia de Montevideo, que se caracteriza por su jardín verde, áreas de descanso y juegos infantiles. El año pasado fue reacondicionada la histórica casona del predio, un edificio que data de la segunda mitad del siglo XIX. La construcción corresponde al período posterior a la Guerra Grande, cuando las chacras de producción del Prado comenzaron a incorporar viviendas de veraneo de la alta sociedad montevideana, al estilo de villas palladianas rodeadas de jardines y quintas, que con el tiempo se convirtieron en residencias permanentes. La obra de refacción puso en valor la riqueza arquitectónica del edificio y volvió a darle vida a esa edificación.