Los tres animales fueron llevados hasta la orilla del mar para que se refrescaran, debido a las altas temperaturas que se vienen registrando en este verano boreal.

Según publica la agencia Barcroft media, uno de los cuidadores del circo se habría excedido con los animales, propinando un fuerte golpe a uno de ellos con una barra de metal.

Así, el animal agredido se puso un tanto nervioso y contagió su inquietud a sus compañeros.

Afortunadamente, si bien los elefantes dejaron de obedecer por unos momentos a sus cuidadores, no se mostraron agresivos con la gente que se encontraba en la playa, aunque todos procuraron ponerse a buen recaudo por si las moscas.

Finalmente, los paquidermos fueron apaciguados, no sin que antes un automóvil pagara las consecuencias del enojo de una de las grandes bestias.