El sábado 31 de agosto, a las 18.30 horas en el Auditorio Nacional Adela Reta, la OSSODRE interpretará España, rapsodia para orquesta de Emmanuel Chabrier (Francia 1841-1894), Gran Danzón, para flauta, piano y orquesta, The Bel Air Concerto de Paquito D'Rivera (Cuba 1948), con la actuación solista de Jorge de la Vega en flauta y Fernando Pérez en piano, y El sombrero de tres picos de Manuel de Falla (España 1876- Argentina 1946), con la participación de la cantante lírica Eugenia Fuente.
Emmanuel Chabrier comenzó sus clases de piano a los seis años y a los ocho compuso algunas danzas. Influido por su padre, de profesión abogado, estudia Derecho y ocupa en 1861 un cargo en el Ministerio del Interior. Fue un agudo crítico de la sociedad y amigo y admirador de Auguste Renoir, Claude Monet y Édouard Manet. La obra que le ha dado fama es la rapsodia España, compuesta en 1883, consecuencia de un viaje por la península en compañía de su esposa.
Paquito D'Rivera es un clarinetista y saxofonista cubano. Estudia música desde los cinco años y a los doce ingresa en el Conservatorio de La Habana para estudiar clarinete, composición y armonía. A los diecinueve debuta con la Sinfónica Nacional de Cuba. Toca con el pianista Chucho Valdés y crea el Grupo Irakere, que fusiona jazz, rock, música tradicional cubana y música académica. El Gran Danzón (The Bel Air Concerto) fue compuesto para la flautista Mariana Piccini, quien lo estrenó en 2002 con la National Symphiny Orquestra en Washington. El danzón es un baile cubano, según la tradición creado por el músico negro Miguel Failde (1852-1921) hacia 1879, cuya coreografía se basa a su vez en la contradanza europea, baile que llegado a América va a engendrar varias especies folclóricas, entre ellas el cielito, el pericón y la media caña en Uruguay y Argentina.
Manuel De Falla, el más importante compositor español del siglo XX, es dueño de una personalidad cuyo ascetismo puede compararse con el de los grandes místicos de su patria. Para él, la creación es un esfuerzo costoso, con continuas correcciones, que no se traduce en una música de frescura y lozanía deslumbrantes, y que parece haber sido escrita de una vez y para siempre. Su producción total no alcanza las veinte partituras, cuya calidad da testimonio de un creador mayor. Pianista, compositor, crítico musical, investigador del folclore español y artista excepcional, pasa setenta años envuelto en el misterio y renunciamiento, sobreponiéndose a males físicos y tiempos sombríos, dejando páginas de conmovedora belleza. El sombrero de tres picos fue originalmente una pantomima de dos actos compuesta en 1916-17. Falla amplió la obra a un ballet en dos actos. El estreno se llevó a cabo en Londres por la Compañía de Los Ballets Rusos de Diaghilev en 1919. Pablo Picasso realizó los bocetos de escenografía y vestuario, la coreografía fue de Leonidas Massine y la dirección musical de Ernest Ansermet.
Entradas en venta en boletería y Red UTS entre $150 y $400.
Fuente. SODRE