La actriz, ubicada en el pedestal de "sex symbol" desde que en los noventa cautivó a todos con su actuación en "Bajos instintos", está descansando en California y allí la encontraron los omnipresentes paparazzi. 

La blonda, de 54 años, lució impecable en un traje de baño de dos piezas, y si bien las marcas de la edad se hacen presentes en su físico, su belleza sigue presente sin lugar a dudas.

La actriz no se mostró ni un poco molesta por la presencia de fotógrafos y disfrutó de la playa junto a una amiga, sin preocuparse porque la retrataran al natural, lo que demuestra una gran confianza en sí misma y una impresionante actitud.