Gwen Stefani saltó a la fama comandando la banda californiana No Doubt, con la canción “Don’t speak” como caballito de batalla, promediando la década del 90. A medida que transcurrió el tiempo, el sonido del grupo se fue volviendo cada vez más accesible para el gran público, pero menos interesante desde el punto de vista artístico.
Casada con el vocalita de la disuelta banda inglesa Bush, Gavin Rossdale, y con una carrera solista bastante exitosa, Stefani desapareció de las revistas del corazón y de los portales dedicados a la chismografía. Sin embargo, sus vacaciones en las playas de California, junto a sus pequeños hijos Kingston y Zuma Nesta no pasaron desapercibidas. Enfundada en un bikini color rojo, a sus 40 recién cumplidos, sigue siendo una de las celebridades más atractivas y de perfil más bajo del mundo del pop.