En una entrevista realizada para promocionar el filme "El Gato con Botas", la actriz y productora mexicana Salma Hayek contó una peculiar anécdota de su pasado.

Cuando era joven, estaba preocupada porque los pechos no le crecían, mientras que sus compañeras se desarrollaban con rapidez. "También me molestaba mucho porque todo el mundo era mayor y yo era muy delgada".

"Yo era la más joven de la clase y todas esas chicas estaban empezando a tener senos y en mi cuerpo no pasaba lo mismo, tenía mucho miedo", dijo la veracruzana de 45 años. En lugar de consultar a un cirujano, buscó la ayuda divina.

Entró en una iglesia, "puse mis manos en agua bendita y le pedí a Jesús que me diera senos grandes". Su declaración fue en el programa de Graham Norton, cuenta Vanguardia.

Sus plegarias (y las de sus seguidores) fueron escuchadas.