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SE VENDE LA NOVELA MONTECRISTO

bien se asemeja a la clásica historia de amor, traición y venganza creada por Alejandro Dumas, la telenovela "Montecristo" cautiva a la audiencia como el primer programa de ficción en hablar de la dictadura argentina.

01.08.2006

Lectura: 4'

2006-08-01T00:00:00
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Protagonizado por Pablo Echarri, la novela se emite aquí de lunes a viernes por Montecarlo, apenas pasadas las 22 horas.

"Montecristo" cuenta la historia de Santiago Díaz Herrera (Echarri), un joven abogado que hace diez años fue víctima de una traición urdida por su mejor amigo, Marcos Lombardo (Joaquín Furriel), e instigada por el padre de éste, Alberto Lombardo (Oscar Ferreiro).

Pero la primera víctima fue Horacio Díaz Herrera, un juez que investigaba los crímenes de la dictadura argentina (1976-1983) y que descubrió que Alberto actuó como médico en un centro clandestino de detención.

Lombardo manda a su matón Lisandro (Roberto Carnaghi) a asesinar al juez y convence a su hijo para que haga lo propio con Santiago mientras ambos jóvenes están en Marruecos disputando un torneo de esgrima.

Marcos, a la sazón enamorado de Laura Ledesma (Paola Krum), la novia de su amigo, ve cómo un sicario mata a Santiago en una cárcel marroquí, ignorando que éste finalmente logra sobrevivir. Creyendo muerto al amor de su vida y tras enterarse de que estaba con unos meses de embarazo, Laura acepta casarse con Marcos, quien le da el apellido al hijo de Santiago, Matías.

Como en "El conde de Montecristo" (1844), en la cárcel de Marruecos Santiago conoce a Ulises, un anciano que le lega el secreto de un tesoro escondido.

Diez años después, Santiago logra escapar de prisión y conoce a León Roccamora (Luis Machin), un misterioso traficante de obras de arte que le ayuda a encontrar el tesoro, y a Victoria (Viviana Saccone), una médica que vivió exiliada en España, y con ambos diseñará un complejo plan para vengarse de los Lombardo.

A su vez, Victoria, hija de un matrimonio desaparecido por la dictadura, encara la búsqueda de un hermano que nació hace treinta años en cautiverio, en un centro clandestino, sin saber que este camino le llevará a Laura.

La trama desvela cómo Lisandro, una máquina irrefrenable de torturar y asesinar, robó a Laura del centro en el que operaba Alberto Lombardo, se la apropió y la llevó a su casa.

"¿Nunca te pusiste a pensar que puedes ser hija de desaparecidos?", le pregunta en una escena Victoria a Laura, de la que se ha hecho confidente sin saber que es su hermana.

Otros pasajes muestran a Santiago y Victoria en la sede real de las Abuelas de Plaza de Mayo, hurgando en sus archivos, repasando fotos y buscando información que pueda llevar a prisión a Lombardo.

Desde que se inició la emisión de la telenovela, el 25 de abril pasado en Argentina, se multiplicaron la consultas de jóvenes que dudan de su origen a la asociación humanitaria que hasta ahora ha devuelto su verdadera identidad a 83 hijos de desaparecidos apropiados.

La telenovela, que es seguida tanto por mujeres como hombres y por adolescentes que no vivieron el régimen militar, ofrece un ángulo especial sobre la psicología de un torturador y su comportamiento en familia y otro, muchas veces en la mirada ausente de Laura, respecto de las víctimas de la represión.

El culebrón plantea también si éstas deben buscar venganza o esperar a que la Justicia haga lo suyo o, tal vez, ambas cosas, en momentos en que se reabren decenas de casos contra ex militares y policías.

Y pese a que "Montecristo" muestra un sistema judicial corrompido por los Lombardo y la poca fe de Santiago en una vía legal para ajustar las cuentas del pasado, aún así se asoma desde esta historia un tímido voto de confianza para la Justicia.

El formato de esta telenovela ya vendió a Chile, México y Rusia, aunque, según explicaron a Efe fuentes de la producción, "los libros serán adaptados a cada país porque el trasfondo histórico es diferente". Así, en México, donde el programa se estrenará este mes protagonizado por el galán argentino Diego Olivera, la historia desvelará una siniestra trama de tráfico de niños

Con información de EFE