Contenido creado por Gonzalo Charquero
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En una tranqui

Rocha indómita: cómo llegar a cinco playas escondidas donde el silencio es verdadero lujo

El departamento ofrece variadas posibilidades para disfrutar lejos del ruido de los principales balnearios.

09.01.2026 15:39

Lectura: 2'

2026-01-09T15:39:00-03:00
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Lejos del ruido de los balnearios tradicionales y la música de los paradores, existe una Rocha profunda y silenciosa también sobre la arena. De este modo, incluso cuando la temporada aprieta, el departamento más oceánico de Uruguay guarda secretos bajo llave.

En esta nota repasamos cinco playas escondidas que prometen una experiencia de desconexión total para quienes buscan reencontrarse con el Atlántico en su estado más puro.

La travesía hacia el aislamiento puede comenzar en el kilómetro 200 de la Ruta 10, justo después de cruzar el icónico puente circular sobre la Laguna Garzón. Allí emerge Santa Rita, un paraje que ha sabido mantener un perfil boutique y exclusivo. A diferencia de su vecina José Ignacio, aquí el lujo no es verse, sino no ser visto.

Siguiendo el trazado de la ruta costera hacia el este, el paisaje se vuelve más agreste en San Antonio. Ubicado en el kilómetro 234, el acceso es sencillo para quien viaja en auto, pero su diseño urbanístico disperso garantiza que la playa nunca se sienta poblada.

Diez kilómetros después, se encuentra Pueblo Nuevo, que también garantiza tranquilidad absoluta.

Sin embargo, el corazón del silencio rochense late con más fuerza en Oceanía del Polonio. Al llegar al kilómetro 255 de la Ruta 10, un camino de tierra se interna en un bosque de pinos y eucaliptos que parece sacado de un cuento. A tan solo nueve kilómetros del Cabo Polonio, Oceanía ofrece la misma energía telúrica, pero sin el movimiento turístico. Aquí, la desconexión es literal.

Dentro de La Esmeralda, surgen otros tesoros ocultos del departamento. Ingresando por el kilómetro 280 de la Ruta 9, hay que atravesar el balneario y aventurarse hacia el noreste. En esta zona, la vegetación es tan densa que actúa como una muralla sonora contra el resto del mundo.