Rihanna posó para el fotógrafo de celebridades Terry Richardson, con atuendos de tonos claros y poco llamativos, dejando el protagonismo a su físico, a la sensualidad de su rostro y a sus múltiples tatuajes. 

En la mayoría de las fotos la artista aparece fumando un cigarro y la lente de Richardson se entretiene captando las volutas de humo que se forman al salir de su boca.

También hay planos más abiertos, entre los que se destaca una foto de cuerpo completo en que la cantante aparece sonriendo simpática y sensualmente a la cámara.