Contenido creado por Manuel Serra
Burreros

El caballo del pueblo

Relento, el pingo al que le costó despegar y luego conquistó el corazón del pueblo burrero

Recordamos al caballo que es dueño de una de las campañas más exitosas en Maroñas desde la reapertura, ganando su lugar en la historia.

02.05.2020 15:24

Lectura: 11'

2020-05-02T15:24:00-03:00
Compartir en

Por Germán Boiso

Probablemente en los diecisiete años que lleva Maroñas desde su reapertura, ningún caballo ha generado en nuestra afición el cariño que despertó Relento. El ganador del Ramírez 2009 tiene un particular y exitosa campaña que merece ser contada.

Sin dudas lo hecho por Relento pasó a la historia y no se borrará de allí; el defensor del stud Las Armas ganó todos los clásicos de fondo a lo largo de una vuelta de almanaque, comenzó su serie ganando el clásico Las Piedras el 6 de abril de 2008 y la finalizó con el mismo cotejo el 5 de abril del 2009. Durante esa racha, antes y después de la misma, pasaron muchas cosas en una campaña memorable.

El hijo de Fahim y Little Colony nació en Brasil, más precisamente en el haras Cifra en el año 2004. El destino lo trajo como a tantos otros al Uruguay y aquí se llenó de gloria. Es a nuestro juicio, el dueño de la campaña más exitosa en Maroñas desde la reapertura. Ganó 14 veces entre los que se cuentan 13 clásicos, 10 de ellos de Grupo. Recordemos que en su época Maroñas no formaba parte del Tomo 1 de la IFHA, por lo tanto a nivel internacional son clásicos Listados. Pero para nuestro medio, no dejan de ser de Grupo. Es el caballo con más triunfos con denominación G2, al ganar seis de ellos. Además obtuvo en la racha mencionada 11 triunfos consecutivos. Esa racha fue la más larga durante mucho tiempo; la velocista Enjoy que ganó 14 de forma seguida lo dejaría atrás una década después.

Relento defendió las sedas de un stud con mucha historia. El stud Las Armas que fuera fundado por Zelmar Michelini y su hermano Pedro, cuando en los años 40 del siglo pasado disfrutaban siendo jóvenes de la pasión del turf. La chaquetilla celeste con banda, brazales y gorra negra fue llevada a lo más alto por Relento en épocas en que Luis Pedro Michelini y Alberto Carbo eran los propietarios, contando con la presencia continua y entusiasta de Elisa Michelini, y el apoyo del resto de la familia.

Las Piedras sería el hogar del zaino, más precisamente el stud del experimentado Ubal Migues. Ganador en dicho hipódromo en épocas en que las carreras allí no contaban como oficiales, su debut en Maroñas sería el 19 de agosto de 2007. Apenas sería sexto a ocho cuerpos y medio. Aquella carrera para tres años perdedores tendría un nivel superlativo ya que la ganaría Guru, escolta en el Ramírez solo cuatro meses después, y llegaría segundo Alcorano, ganador de varios clásicos, entre ellos, el Pedro Piñeyrúa del 2009.

Su primer triunfo capitalino no demoraría; Relento se impondría por un pescuezo en emotivo final ante Touro el Paso en su siguiente intento, vencería sobre 1400 metros el 2 de setiembre. Su siguiente salida a pisas sería solo tres semanas después y significaría su debut clásico. Sería lejano quinto en los 1800 metros del Criadores Nacionales (G3) ganado por Alcorano. Segundo a nivel condicional solo dos semanas después, la campaña de Relento como potrillo no terminaba de despegar. Sin embargo, recuerdo las palabras del colega Guillermo Trasante, quien por aquellos días le decía a su audiencia y a quien quisiera escucharlo que Relento tenía un futuro enorme en las carreras de larga distancia.

Su quinto puesto en los 2300 del Carlos Reyles seguían despertando dudas. Sin embargo, en el Gran Premio Nacional (G1), la prueba magna para los potrillos, llegaría el primer gran aviso. El del stud Las Armas alcanzaría el segundo detrás de Café Silver, a poco más de dos cuerpos. Se adelantó a potrillos de gran nivel como Querubin GG, Guru, Alcorano y Rock Ascot; Relento comenzaba a mostrar lo que sería su futuro.

Dueño de una salud envidiable, el caballo estaba capacitado para correr cada tres o cuatro semanas y no sentirlo. De hecho de agosto de 2007 a julio de 2009 solo hubo tres meses en los que no salió a competir. Esa gran salud sumada a la mano maestra de Ubal Migues para llevarlo en óptima forma iría pagando dividendos. Cuarto en el Comparación (G2), quinto en el Ramirez (G1) ganado por Rock Ascot, tercero en el Manuel Quíntela (G2) y segundo en el Municipal (G2), Relento que hasta el momento era un simple ganador de una carrera se acercaba cada vez más a su primer triunfo clásico.

Y ese esperado día llegó en el clásico Las Piedras, paradójicamente el clásico que hace honor a la pista que lo vio dar sus primeros pasos. Medio pescuezo lo separó de Pasolini sobre 2200 metros. Aquel impacto terminaría siendo el primero de una serie inédita y probablemente irrepetible. Le costó alcanzar su primer clásico, pero una vez que lo logró nadie pudo detenerlo.

Su serie clásica se compuso de los siguientes eventos: Gran Premio Carlos Pellegrini (G3), Gran Premio General Artigas (G.2), Gran Premio Presidente de la República (G.2), Asamblea de la Florida (G.3), Gran Premio de Honor (G.2), clásico Invasor, Gran Premio Comparación (G.2), Gran Premio José Pedro Ramírez (G.1), Gran Premio Municipal (G.2) y nuevamente el Las Piedras (L). Cansa solo leer la lista, imagínense ganarla. Fueron once carreras que sumaron casi 26 kilómetros. Una endurance de película.

Esta serie de victorias dejó múltiples memorias, en el Pellegrini derrotó nada menos que a Potri Flash por un pescuezo. Una lucha cuerpo a cuerpo durante los 300 metros finales entre dos pingos de excepción. José María Silva, que se había consolidado como su jockey a partir del Quintela, le dio soberbia conducción, y, paradójicamente, sobre el Potridoon iba Carlos Méndez, quien poco después terminaría corriendo a Relento durante tres de estas once victorias, y también al final de su campaña.

En el Pellegrini había sido tercero Bucaneer, el caballo brasilero intercalaría posiciones con Potri Flash en el próximo clásico, el General Artigas, en donde sería escolta tras dar dura batalla. En total, el caballo entrenado por Ricardo Colombo se mediría 12 veces ante el hijo de Fahim, incluidos 10 triunfos seguidos de Relento en los que Bucaneer fue cinco veces escolta y jamás se cayó del marcador. Solo una vez pudo llegar delante de nuestro protagonista, pero ese día también sería escolta. De hecho, Bucanneer, que había ganado el Gran Premio de Honor 2007, no pudo volver a ganar en Maroñas. De no haberse cruzado con Relento, seguramente su nombre estaría entre los más grandes fondistas desde la Reapertura.

La trifecta del General Artigas se repetiría en el Presidente de la Repúbica, pero esta vez con Relento ganando por varios cuerpos. Cada día corría mas y por eso no fueron impedimento los 2000 metros del Asamblea de la Florida, donde no se sentía tan cómodo. Allí venció otra vez a Bucaneer, esta vez por dos cuerpos. Donde sí se sentía cómodo era en la prueba más extensa del calendario, el Gran Premio de Honor. Sobre 2800 metros, una distancia apta para muy pocos, Relento le sacó 17 cuerpos a Anticuario y 23 a Bucaneer. Una demostración fantástica con récord de pista incluido, 2.54.22. Dicho récord aún persiste. De hecho Relento tiene otro récord de pista, el de los 2200 metros en 2.13.75. El es junto a Brujo de Olleros, uno de los únicos dos pura sangre en tener dos records diferentes de pista para Maroñas.

A la sensacional muestra le siguió otro triunfo sobre Bucaneer y la victoria en el Comparación, en este caso con Tomson como escolta. En estas tres pruebas lo correría Carlos Méndez, sustituyendo a un lesionado José María Silva.

Tras cerrar a lo grande el 2008, llegaba el gran momento, el Ramírez del 2009, la carrera en la que debería confirmar todo lo hecho. Y Relento estuvo a la altura. Con Silva recuperado y nuevamente en su silla, el zaino fue siempre protagonista y en el opuesto ya estaba adelante aunque acompañado nada menos que por Sing A Song y Good Report, uno que ganaría el siguiente Ramírez y otro que se había consagrado dos años antes. Relento siempre se mantuvo al frente pese al hostigamiento, de hecho los potrillos Potri Locatario y Achiles se le animaron al pisar la recta, pero Relento puso toda su categoría y se desprendió en los 300 metros finales para ser dueño absoluto del espectáculo. Su viejo rival, Bucaneer, sería segundo en larga atropellada. Relento ganaba una carrera que merecía y que terminaba de colocarlo como el gran fondista de Maroñas, porque aunque cueste creerlo, todos los cracks tienen contras y algunos recién se rindieron ante lo que era evidente luego de esta tremenda demostración.

Tras el Ramírez llegaría el triunfo en el Municipal y la serie se cerraría al completar el calendario ganando otra vez el Las Piedras, marcando además el récord de los 2200. Ese día lo escoltaría Argenti quien sería finalmente su verdugo. El 7 de Junio de 2009 se terminaría la racha de victorias con un segundo puesto en el Gran Premio General Artigas.

Una actuación en falso al mes siguiente fue la clara muestra de que Relento necesitaba un descanso. Ya con los 5 años y luego dos temporadas sumamente intensa tuvo seis meses de descanso y recuperación. Al retornar, Relento ya no sería la fuerza dominante que fue durante su racha, pero tendría puntos altos y un final digno de su gran campaña.

Tras estar en el marcador en los seis clásicos que disputó desde su retorno, y ahora con Carlos Méndez como su jockey fijo, llegó la hora de volver al triunfo. Victoria en el Carlos Pellegrini y luego en el Comparación, ambos por varios cuerpos aunque ante lotes reducidos que por distintos motivos no presentaban los peligros de los enfrentados en su serie de triunfos.

Esos dos impactos lo ponían nuevamente en lo alto y lo hacían llegar al Ramírez 2011 en plenitud. A los seis años y medio correría por última vez, (aunque eso no se sabía en aquel momento) y un segundo Ramírez era el sueño de todos. Sin embargo, y aunque le tocó perder, esta carrera fue uno de sus puntos más altos.

6 de enero de 2011, hipódromo lleno y un nuevo Ramírez que se corre. Relento llegaba en gran forma pero enfrentaba a un visitante que metía miedo. El brasilero Mr. Nedawi había viajado a La Plata para quedarse con el Dardo Rocha (G1) y buscaba hacer lo mismo en nuestra máxima prueba. Había 12 participantes más, entre ellos grandes nombres como los de Alcazar y Storm Duro, pero todo se redujo Relento y Mr. Nedawi. Los 300 metros finales fueron memorables, Mr. Nedawi por dentro y Relento por fuera se desprendieron de Alcazar y convirtieron la carrera en un mano a mano. El visitante tenía un cuerpo de ventaja, pero Relento puso garra y corazón para pelear por el triunfo, descontó, igualó y dio la sensación que sacaba una pequeña diferencia a su favor. Cruzaron el disco en una misma línea. El hipódromo se vino literalmente abajo, ya no importaba si habían jugado a Relento o no, todo el mundo lo gritaba, yo creo que lo gritaban hasta los que habían jugado por Mr. Nedawi. Fue un momento como nunca se vivió en Maroñas en estos años; el localismo, sumado a la admiración por el pingo, hacía que la gran mayoría quisiera que el triunfo se quedara en Uruguay.

En lo personal me dio la sensación a pie de pista que había ganado el del Stud Hole In One, pero recuerdo a un par de amigos pedrenses que la vieron conmigo y juraban haber visto ganar a Relento; era muy fina como para estar seguros. La espera de las chapas finales fue interminable, con el público conteniendo la respiración en esos minutos que parecen horas. Finalmente el photo finish dictaminó media cabeza a favor de Mr. Nedawi. El silencio de un hipódromo lleno tras una gran carrera no es nada común y es a la vez abrumador, eso fue lo que reinó en Maroñas tras confirmarse el resultado final.

Pese a no ganar, ese fue un cierre de campaña espectacular para un caballo especial. Dejó todo por un segundo Ramírez, no lo logró por esas cosas de las carreras, cayendo ante un enorme rival de calidad internacional, pero se llevó la admiración de todo el público. Y admirar en la derrota es mucho más meritorio que hacerlo en la victoria. Maroñas y el pueblo burrero le rendían homenaje a un caballo al que nunca olvidarían. Su campaña quedó en la historia grande del turf de nuestro país y algo más importante, en los corazones de quienes fueron testigos de sus gestas.

Por Germán Boiso