El amo del ritmo

Recuerdos de Osvaldo Fattoruso

Tras el fallecimiento de Osvaldo Fattoruso, músicos y artistas de ambas orillas del Plata dejaron sus homenajes y testimonios. El cantante Federico Lima, que trabajó con él durante varios años y supo grabar algunas de sus sesiones, recordó en diálogo con Montevideo Portal cuál fue el legado del ex Opa y Shakers, además del cariño que despertaba.

30.07.2012 11:06

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Montevideo Portal

Falleció este fin de semana el músico Osvaldo Fattoruso, integrante del legendario grupo de rock Los Shakers, y considerado uno de los mejores bateristas latinoamericanos de todos los tiempos.

Fattoruso falleció a los 64 años víctima del cáncer, enfermedad con la que combatió durante varios años.

El entierro se realizó ayer de tarde en el Cementerio del Norte, con numerosa participación de amigos y artistas.

Osvaldo nació en 1948 y se crió en un hogar de músicos, comenzando a los ocho años como baterista de un trío formado por su padre y su hermano Hugo, cinco años mayor.

Fue luego parte de los Hot Blowers, recordada banda de jazz en la que participaron figuras como el "Negro" Rada, Federico García Vigil o Cacho de la Cruz.

Fattoruso no sólo tocó con todas las figuras fundamentales de nuestra música, sino que fue compositor y parte fundamental de algunas bandas emblemáticas para la región, como Opa y los Shakers, donde demostró su capacidad como multi instrumentista y no sólo como baterista virtuoso.

Durante su carrera acompañó a varios grandes de la escena musical latinoamericana, como
Fito Páez, Hermeto Pascoal, Jaime Roos, Jaco Pastorius, Paquito D'Rivera, Toninho Horta, Luis Alberto Spinetta y León Gieco.

Desde que se supo la noticia de su fallecimiento, un gran número de músicos latinoamericanos dejó su saludo y homenaje al gran Osvaldo, principalmente a través de las redes sociales. Dejaron sus recuerdos, entre muchos otros, Liliana Herrero, la Bersuit Vergarabat, Andrés Calamaro, Gillespi, Pedro Aznar, Dante Spinetta, Luciano Supervielle y Jorge Drexler.

El cantante uruguayo Federico Lima, creador del proyecto Socio, tuvo la suerte de compartir varios años de trabajo y música con Osvaldo. Lima y Fattoruso trabaron amistad al trabajar juntos en la escuela de música La Clave, donde además Lima pudo grabar algunas sesiones de Osvaldo con el Trío Fattoruso.

"Hay dos discos que para mí son fundamentales a la hora de ver la importancia de Osvaldo. Uno es 'La Conferencia Secreta del Toto´s Bar' de los Shakers, que es un disco increíble para la época. Yo atomizaba a Osvaldo para que me contara cómo había grabado ese disco y fue una experiencia increíble que narrara cómo pese a lo precario de la técnica habían logrado editar una obra así en 1968: no se puede creer cómo hicieron eso, sobre todo por la frescura", recuerda Federico, que agrega que los Shakers ya habían comenzado a experimentar por entonces con la mezcla del tango y el rock, algo que fue visto como nuevo cuando fue realizado por Bajofondo o Gotan Project.

"El otro es el 'Back home' de Opa, que no es un disco oficial, porque es una suerte de demo grabado pero que a mí me gusta más que el resto, porque es el primer acercamiento de ellos a la música yankee. Tiene una parte rockera dentro de la música de Opa que se diluyó un poco en los álbumes oficiales, más experimentales. Hay temas ahí que suenen a los Beastie Boys, como 'Brooklynville'. Ese disco tiene además las mejores performances de Osvaldo, sobre todo lo que tocaba en el hi-hat de la batería, en el que había logrado resumir candombe y funk, y era capaz de hacerlo sólo con eso", agrega.

Federico recuerda que era "increíble ver tocar a Osvaldo", incluso durante sus ensayos y clases. "El legado de Osvaldo va más allá de la batería, porque tocaba la guitarra, el bajo, cantaba, componía. Me llegó a tocar en la guitarra, a mi pedido, temas impresionantes de toda su carrera. Era un músico muy completo. Además la suya es una obra enorme, comenzada desde muy chico. Y me parece que muy poca gente está enterada de lo que hizo en realidad, porque era más conocido por su nombre que por su música, y lo que va a pasar es que se va a redescubrir todo eso, sobre todo en las próximas generaciones".

A nivel personal, "era un tipo increíble", según Lima. "La primera impresión que uno tenía es que era un tipo muy parco, pero era una cuestión de timidez que tenía, y si uno entraba en ese mundo era una persona muy cariñosa. Lo recuerdo volviendo de sus giras por Costa Rica u otros países de Centroamérica siempre volviendo con algún regalo. Abría la puerta, ee gritaba cosas, te tiraba los regalos, y luego salía corriendo como un niño. Tenía mucho de eso, de juego infantil, y tenía gestos de cariño permanentemente. Recuerdo que siempre estaba abierto a contar cosas de su vida, con un humor increíble, simpático, afable y muy natural, siempre muy cerca del mundo que lo rodeaba", concluye.

Montevideo Portal