Que hace frío, que hace calor. Que está ventoso, que no se mueven ni una hoja. Que quiero algo fresco, que quiero algo rico. Los últimos días han estado llenos de vicisitudes. De idas y venidas. En parte por razones meteorológicas, pero también por nuestras raíces culturales; así somos, cambiamos de hora en hora.
Sin embargo, la vida a veces nos da pruebas de certeza, firmeza y seguridad. Tal es el ejemplo que predica la modelo Rachel Mortenson. Se viste con el bikini más atrevido que encuentra y sale decidida a convencerte de comprarlo (o de que la mires por más de unos segundos).
Así, Mortenson sale a la cancha confiada de su trabajo; y su actitud sensual, envuelve sus convicciones.