La actividad tiene lugar en un refugio para gatos callejeros de Berks, Pensilvania, y fue implementada en base a un acuerdo entre un centro de enseñanza local y la Liga de Rescate, entidad que acoge animales sin hogar, según informa The Independent.
Los organizadores aseguran que mientras los gatos disfrutan de la compañía de los chicos, éstos últimos aprenden a amar a los animales y practican su lectura en voz alta ante un público que jamás los criticará o avergonzará. Las mamás de los niños que participaron en el programa dejaron sus opiniones en la página web.
"Quiero darle las gracias por darle a mi hijo la oportunidad de participar en un programa como este. Creo que realmente no sólo le ayuda a leer mejor, también le hace conocer a unos amorosos y cálidos animales sin hogar, y le hace comprender que debemos hablar por las criaturas que no tienen voz", dijo una de las madres.